Dos años de cárcel por reventar la ventana de un bar en Sevilla llevándose una botella de Larios y el dinero de una tragaperras
La Audiencia de Sevilla ha tenido en cuenta su drogadicción y los retrasos en el procedimiento
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Un hombre ha sido condenado a dos años de prisión por una serie de robos cometidos en Los Palacios, en la provincia de Sevilla, durante dos jornadas consecutivas de octubre de 2022.
Entre los objetos sustraídos figuraban una botella de ginebra Larios de un litro, el dinero de una máquina tragaperras y la caja registradora de una zapatería.
La Audiencia Provincial de Sevilla ha dictado sentencia después de que el acusado reconociera los hechos y aceptara la pena solicitada por la Fiscalía.
Los episodios se produjeron en distintos establecimientos comerciales del municipio sevillano. El hombre utilizó la fuerza para intentar acceder a los locales y, en uno de los bares, llegó a arrojar una pesada pieza de hierro contra una ventana para conseguir entrar.
Una arqueta de hierro para romper la ventana del bar
Los hechos comenzaron el 1 de octubre de 2022. Aquel día, el acusado se desplazó hasta un bar situado en la plaza de Andalucía de Los Palacios con la intención de acceder al interior y apoderarse de objetos de valor.
Para conseguirlo, trató de abrir por la fuerza la cancela corredera de una ventana utilizando un objeto contundente. Sin embargo, no logró superar la protección del establecimiento y abandonó el intento.
Lejos de desistir, se dirigió a otro bar de la localidad, esta vez ubicado en la avenida de Cádiz. Allí empleó un procedimiento más violento: lanzó una arqueta de hierro contra uno de los cristales de una ventana lateral.
El impacto le permitió acceder al negocio. Una vez dentro, registró las instalaciones y forzó la máquina tragaperras para hacerse con el dinero que contenía. También se llevó una botella de un litro de ginebra Larios.
La sentencia recoge estos movimientos como parte de una actuación encaminada a obtener un beneficio económico mediante el acceso ilegal a establecimientos comerciales.
Al día siguiente volvió a actuar en una zapatería de Los Palacios
La actividad delictiva no terminó con el asalto al segundo bar. Apenas unas horas después, durante la madrugada del 2 de octubre, el mismo hombre volvió a entrar por la fuerza en otro establecimiento de Los Palacios.
En esta ocasión, el objetivo fue una tienda de calzado. El robo se produjo alrededor de las 5.50 horas, cuando el acusado consiguió acceder al interior del comercio.
Una vez dentro, se apoderó de la caja registradora. Sin embargo, el dinero que encontró era escaso: únicamente había unas pocas monedas. Junto a ellas también sustrajo documentación relacionada con las ventas del negocio.
De este modo, la investigación judicial reunió tres actuaciones desarrolladas en un intervalo de aproximadamente dos días: un primer intento de robo frustrado, el asalto consumado a un bar y la entrada en una zapatería.
Los hechos terminaron siendo examinados por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla, que celebró el procedimiento casi cuatro años después de que se produjeran.
La drogadicción y los retrasos judiciales influyen en la condena
Durante el procedimiento se tuvo en cuenta una circunstancia personal del acusado: cuando cometió los robos presentaba una dependencia prolongada de sustancias estupefacientes.
No obstante, la información recogida en la causa no acredita que esa dependencia hubiera anulado o alterado sus capacidades intelectuales y volitivas en el momento de los hechos.
El acusado aceptó el relato de lo ocurrido y mostró su conformidad con las penas planteadas por el Ministerio Público. Ante esta situación, su defensa consideró innecesario continuar con la celebración del juicio.
La Audiencia dictó entonces una sentencia oral, conocida jurídicamente como sentencia in voce, que estableció una pena de dos años de prisión por un delito de robo con fuerza.
Para fijar la condena se aplicaron dos circunstancias atenuantes: la drogadicción del acusado y las dilaciones indebidas registradas durante la tramitación judicial.
Esta última circunstancia está relacionada con el tiempo transcurrido desde los hechos, ocurridos en octubre de 2022, hasta su enjuiciamiento en 2026. La resolución establece la pena de prisión sin que la información disponible precise otras posibles medidas sobre su cumplimiento.