Vehículo y agente de la Guardia Civil.
Agente de la Guardia Civil.

Un trabajador, entre los dos detenidos por la desaparición de alimentos valorados en 192.000 euros en Sevilla

La Guardia Civil investiga la salida continuada de mercancía de una empresa de Sanlúcar la Mayor

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La desaparición de productos alimenticios de una empresa de Sanlúcar la Mayor ha terminado con dos personas detenidas y unas pérdidas que superan los 192.000 euros.

La Guardia Civil ha descubierto un presunto sistema de sustracción de mercancía en el que estaría implicado uno de los propios trabajadores de las instalaciones.

La investigación ha permitido recuperar parte de los alimentos y dinero en efectivo, aunque también ha abierto una segunda línea de actuación relacionada con las condiciones en las que podrían haberse almacenado y manipulado los productos fuera de la empresa.

Los movimientos sospechosos de mercancía destaparon el presunto robo

El caso comenzó cuando los responsables de la empresa detectaron irregularidades en los movimientos de sus productos.

Las comprobaciones posteriores permitieron identificar una operativa que, según la investigación, facilitaba la salida de alimentos sin seguir los procedimientos habituales de distribución.

Uno de los aspectos más relevantes es la presunta participación de un empleado de la propia compañía. De acuerdo con la información facilitada por la Guardia Civil, este trabajador preparaba palés de mercancía que posteriormente eran retirados de las instalaciones.

Los productos se trasladaban en una furgoneta, un procedimiento que permitió a los investigadores centrar sus pesquisas en la salida de los alimentos y en las personas presuntamente relacionadas con esas operaciones.

La investigación no se limita a una retirada aislada de mercancía. Los agentes trabajan sobre una sucesión de sustracciones que habrían provocado un perjuicio económico considerable para la compañía.

Las actuaciones han sido desarrolladas por efectivos del Puesto de la Guardia Civil de Sanlúcar la Mayor, que establecieron un dispositivo para comprobar los hechos e intervenir parte de los productos.

Más de 192.000 euros en pérdidas y dinero intervenido por la Guardia Civil

La operación policial permitió interceptar un palé de alimentos cuyo valor ascendía a 3.003,97 euros. Durante las actuaciones también fueron intervenidos 2.650 euros en efectivo, cantidades que forman parte de las diligencias practicadas por los investigadores.

Sin embargo, el alcance económico del caso es mucho mayor que el valor de la mercancía recuperada.

Las comprobaciones efectuadas por la empresa sitúan las pérdidas acumuladas en 192.259,52 euros, una cifra que refleja la dimensión de las irregularidades detectadas hasta el momento.

Este importe corresponde a la valoración realizada por la compañía y no exclusivamente a los productos intervenidos durante la operación.

Por ahora, la información conocida no precisa durante cuánto tiempo se habrían producido las sustracciones, cuántas operaciones se investigan ni cuál habría sido el destino final de toda la mercancía desaparecida.

Tampoco se han comunicado las identidades de los detenidos ni detalles sobre su situación judicial posterior.

La investigación policial ha permitido establecer la presunta participación de dos personas, una de ellas vinculada laboralmente con la empresa afectada.

La Guardia Civil investiga también un posible delito contra la salud pública

Más allá de las pérdidas económicas, el caso presenta otra circunstancia que preocupa a los investigadores: el posible riesgo asociado a la circulación de alimentos fuera de los canales de distribución controlados.

La Guardia Civil estudia la existencia de un presunto delito contra la salud pública debido a que los productos sustraídos quedaron al margen de los sistemas habituales de trazabilidad alimentaria.

Estos mecanismos permiten seguir el recorrido de los alimentos y conocer información sobre su origen, almacenamiento y distribución.

Cuando una mercancía abandona esos controles, resulta más difícil acreditar que se han respetado las condiciones necesarias para conservarla y manipularla correctamente.

En este caso, los investigadores señalan que no pueden garantizarse dichas condiciones respecto a los productos afectados.

Eso no significa que se haya confirmado que los alimentos estuvieran deteriorados o que hayan provocado daños a consumidores. La información disponible únicamente acredita que se está investigando ese posible riesgo sanitario.

Las diligencias policiales abarcan, por tanto, tanto las presuntas sustracciones continuadas como las posibles consecuencias de haber retirado alimentos de los circuitos ordinarios de control y distribución.