La seguridad del aeropuerto de Sevilla, bajo presión: menos vigilantes en pleno aumento de pasajeros
El trágico accidente ferroviario en Urda (Toledo) mantiene la línea de AVE cortada y hay una mayor demanda de viajes en avión entre Madrid y Sevilla
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El aeropuerto de Sevilla afronta una situación de mayor presión sobre sus servicios de seguridad tras la reducción de vigilantes aplicada desde el pasado 1 de noviembre.
El sindicato CSIF ha pedido explicaciones urgentes a Aena por una decisión que coincide con un incremento de la actividad aérea, agravado por la interrupción de las conexiones ferroviarias de alta velocidad entre Madrid y Sevilla.
La organización sindical sostiene que la plantilla disponible resulta insuficiente para atender las necesidades actuales y alerta de las consecuencias que esta situación puede tener tanto para los trabajadores como para los pasajeros.
Menos personal de seguridad en un momento de mayor actividad
La reducción de efectivos comenzó a aplicarse el 1 de noviembre, aunque el sindicato asegura que todavía desconoce cuántas horas de vigilancia se han eliminado y cuáles son los criterios utilizados para adoptar esta medida.
La falta de información ha llevado a CSIF a insistir en su petición de mantener una reunión con los responsables de seguridad del aeropuerto. La organización sitúa su primera solicitud formal el 23 de octubre y afirma que ha reiterado sus reclamaciones sin obtener una respuesta que permita aclarar la planificación del servicio.
El conflicto se produce, además, en unas circunstancias especialmente delicadas para el transporte de viajeros. El accidente ferroviario registrado en Urda el 28 de octubre y la posterior suspensión de las conexiones de alta velocidad entre Madrid y Sevilla han aumentado la presión sobre el transporte aéreo.
Para los representantes sindicales, esta alteración de la movilidad debería tenerse en cuenta a la hora de organizar los recursos disponibles en las instalaciones aeroportuarias.
La delegada de CSIF en el aeropuerto sevillano, Noemí Marqués, considera difícil justificar que se mantenga una reducción de personal cuando las necesidades operativas han aumentado. Según denuncia, los vigilantes deben atender ahora más puestos, controles e incidencias con una dotación inferior.
Colas de casi cien metros y esperas en los controles
Las consecuencias de esta situación también estarían llegando a los usuarios. CSIF asegura haber recogido quejas de pasajeros que describen importantes aglomeraciones en los accesos a las zonas de embarque.
Entre los testimonios trasladados por la organización figura el de usuarios que hablan de colas cercanas a los cien metros, con filas que llegan a recorrer buena parte del vestíbulo del aeropuerto.
Otra de las situaciones denunciadas afecta a la capacidad de los filtros de seguridad para absorber la llegada simultánea de viajeros. Según uno de los testimonios difundidos por el sindicato, pasajeros procedentes de cuatro vuelos tuvieron que utilizar un único arco de control, con esperas de aproximadamente 25 minutos.
Estas incidencias, comunicadas por CSIF, no permiten determinar por sí solas el alcance general de las demoras, pero reflejan las dificultades que la organización atribuye a la reducción de personal.
El sindicato también advierte de que la sobrecarga laboral puede afectar a los tiempos de respuesta ante posibles incidencias y a la atención prestada a quienes utilizan las instalaciones.
CSIF exige a Aena una explicación sobre los recortes y la plantilla prevista
La principal reclamación sindical se dirige ahora a conocer cómo piensa organizar Aena el servicio de vigilancia durante noviembre y los meses posteriores.
CSIF solicita que se detalle el número de horas eliminadas, los motivos de la reducción y las previsiones de cobertura para afrontar la actividad aeroportuaria.
También reclama información sobre las medidas previstas para responder al incremento de pasajeros relacionado con las dificultades del transporte ferroviario.
La organización considera necesario revisar la dotación de seguridad atendiendo a las condiciones reales de funcionamiento del aeropuerto, especialmente cuando coinciden varios vuelos y aumenta la concentración de viajeros en los controles.
Por el momento, la información difundida por el sindicato no concreta el volumen exacto de los recortes ni recoge una respuesta de Aena a sus últimas solicitudes. La plantilla prevista para los próximos meses continúa siendo uno de los principales puntos sobre los que CSIF reclama aclaraciones.