Caricaturas irónicas de los profesores.
Curis.

La Policía Local de Sevilla alerta de los 'curis', una nueva forma de acoso escolar que se extiende por las redes sociales

Advierten de que estas supuestas bromas pueden convertirse en situaciones de humillación colectiva y acoso psicológico

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La Policía Local de Sevilla ha puesto el foco en una práctica que ha comenzado a detectar en las redes sociales vinculadas a distintos centros educativos de la ciudad.

Se trata de los llamados 'curis' o 'kuri Momo', dibujos que caricaturizan a profesores y alumnos mediante referencias personales y situaciones reconocibles dentro de los institutos.

Los agentes tutores advierten de que estas publicaciones, aparentemente humorísticas, pueden convertirse en una nueva modalidad de acoso escolar, especialmente cuando se difunden desde cuentas anónimas y alcanzan a buena parte de la comunidad educativa.

La alerta, trasladada por el Ayuntamiento de Sevilla este jueves 5 de noviembre, responde a la detección de perfiles dedicados a compartir estas ilustraciones.

Su contenido puede parecer inofensivo para quienes desconocen el entorno escolar, pero adquiere otro significado entre los estudiantes que identifican a las personas representadas.

Qué son los 'curis' y cómo funcionan las cuentas que preocupan a la Policía

El funcionamiento de estas cuentas presenta características comunes. Se crean perfiles en redes sociales sin identificar públicamente a sus responsables y comienzan a reunir seguidores del mismo colegio o instituto. Una vez consolidada esa audiencia, se publican dibujos relacionados con acontecimientos cotidianos del centro.

Las caricaturas suelen tener una apariencia sencilla, con trazos poco elaborados. Sin embargo, incorporan detalles que permiten reconocer a sus protagonistas sin necesidad de mencionar sus nombres.

Una expresión repetida por un docente, un peinado característico, una determinada forma de vestir o una situación habitual durante las clases pueden bastar para que los compañeros sepan quién aparece representado.

Precisamente esa combinación de anonimato y referencias personales es uno de los aspectos que más preocupa a los agentes. Mientras una persona ajena al instituto puede interpretar el dibujo como una imagen sin mayor trascendencia, quienes conocen al protagonista comprenden inmediatamente la burla.

Además, las publicaciones no quedan necesariamente limitadas al grupo que las crea. Al difundirse mediante redes sociales, pueden circular entre numerosos estudiantes y aumentar la exposición de las personas señaladas.

El riesgo de convertir una broma entre compañeros en acoso escolar

Los agentes tutores señalan que estas caricaturas suelen justificarse como bromas compartidas entre estudiantes o como manifestaciones de creatividad. No obstante, advierten de que el carácter humorístico que atribuyen sus autores no elimina las posibles consecuencias para quienes aparecen representados.

El problema surge cuando los dibujos se utilizan para ridiculizar públicamente a una persona, especialmente si las publicaciones se repiten o provocan que otros usuarios participen en las burlas.

La identificación del protagonista dentro de su entorno escolar puede multiplicar el impacto de estas situaciones. Aunque no aparezca su nombre, sus compañeros pueden reconocerlo y trasladar las burlas del espacio digital a la convivencia diaria.

La Policía Local considera que estas conductas pueden generar señalamiento colectivo y acoso psicológico, con consecuencias para el bienestar de los afectados.

Por este motivo, los agentes insisten en que no deben minimizarse únicamente porque se presenten como contenidos humorísticos. La valoración de cada situación requiere atender a su contexto, su reiteración y sus efectos sobre la persona afectada.

Sevilla incorpora esta práctica a las charlas de prevención en los centros educativos

Ante la detección de estos perfiles, la Policía Local de Sevilla ha decidido abordar expresamente el fenómeno de los 'curis' en las actividades formativas que sus agentes tutores desarrollan sobre prevención del acoso escolar.

El objetivo es que los estudiantes puedan reconocer cuándo una publicación deja de ser una broma y se convierte en una conducta perjudicial para otra persona.

La actuación también pone el acento en la supervisión del uso de las redes sociales por parte de los menores y en la necesidad de fomentar el respeto dentro y fuera de las aulas.

Los agentes recomiendan que tanto profesores como alumnos comuniquen a la Policía la existencia de perfiles que difundan este tipo de contenidos vejatorios.

La advertencia se dirige especialmente a aquellas situaciones en las que las caricaturas permiten identificar a personas concretas y las convierten en objeto de burlas ante otros miembros de su comunidad educativa.