El Ayuntamiento de Sevilla prepara nuevas restricciones a los pisos turísticos, el límite podría bajar del 10% al 5% en más barrios
La medida permitiría ampliar las zonas saturadas más allá del Casco Antiguo y Triana
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El Ayuntamiento de Sevilla prepara una posible modificación de las normas que regulan las viviendas de uso turístico en la capital.
El gobierno municipal de José Luis Sanz (PP) estudia una propuesta de Vox para reducir el porcentaje máximo de estos alojamientos permitido por barrio, actualmente situado en el 10%.
La iniciativa contempla rebajarlo hasta el 5% en determinadas zonas, una medida que podría impedir nuevas inscripciones en barrios donde todavía existe margen para abrir pisos turísticos.
El cambio responde a uno de los compromisos incluidos en el acuerdo presupuestario de 2026 entre ambas formaciones, aunque todavía no cuenta con aprobación definitiva.
Sevilla estudia reducir a la mitad el límite de viviendas turísticas en varios barrios
La regulación vigente fue aprobada por el Pleno municipal en octubre de 2024. Desde entonces, las viviendas destinadas al alojamiento turístico no pueden superar el 10% del parque residencial de cada barrio. La normativa también establece restricciones sobre las plantas de los edificios en las que pueden instalarse estos establecimientos.
Su aplicación provocó que el Casco Antiguo, con la excepción del barrio del Museo, y el centro histórico de Triana quedaran declarados zonas saturadas. En estos ámbitos, la concentración de alojamientos turísticos había alcanzado el máximo permitido.
Ahora, el grupo municipal de Vox, encabezado por Gonzalo García de Polavieja, plantea modificar esos porcentajes para extender las restricciones a otras partes de la ciudad.
Los servicios técnicos municipales están analizando la propuesta. La reducción al 5% no se aplicaría necesariamente de manera uniforme en todos los barrios, ya que el planteamiento contempla límites diferenciados según las características de cada zona.
La consecuencia sería que determinados barrios podrían alcanzar antes la condición de saturados, impidiendo la incorporación de nuevas viviendas turísticas cuando superasen el porcentaje establecido.
El pacto entre PP y Vox vuelve a situar la vivienda turística en el centro del debate
El endurecimiento de las restricciones no constituye una iniciativa nueva. Ya figuraba entre los compromisos asumidos por el Partido Popular y Vox en el acuerdo que permitió sacar adelante los presupuestos municipales de 2026.
En julio, García de Polavieja defendió una propuesta para reducir en más de 10.000 el número máximo de pisos turísticos que podría admitir Sevilla. Su planteamiento buscaba limitar el crecimiento de estos alojamientos y proteger el uso residencial de las viviendas.
La formación también reclamó en septiembre un calendario para ejecutar los compromisos pendientes del acuerdo presupuestario, entre ellos la revisión de los límites turísticos.
El anuncio municipal supone un avance en el estudio de esa medida, pero no significa que las nuevas restricciones hayan entrado en vigor.
La propuesta deberá superar el correspondiente análisis técnico y completar los trámites necesarios antes de que puedan modificarse los porcentajes actuales.
Europa Press+2
Más de 350 solicitudes rechazadas y nuevas zonas que podrían quedar saturadas
Las limitaciones actuales ya han tenido consecuencias sobre la tramitación de alojamientos turísticos en Sevilla.
Desde la aprobación de la normativa por barrios, el Ayuntamiento ha denegado 353 de las 791 solicitudes registradas, principalmente por incumplir los requisitos establecidos en las zonas saturadas.
A estas actuaciones se suman 402 cancelaciones de inscripciones realizadas por la Junta de Andalucía, administración responsable del registro autonómico de viviendas turísticas.
La distribución de competencias resulta importante: las inscripciones se tramitan ante la Junta, mientras que el Ayuntamiento interviene para comprobar el cumplimiento de las condiciones urbanísticas municipales.
Una reducción de los porcentajes podría afectar especialmente a barrios que todavía no han alcanzado el límite del 10%, pero que superarían un umbral inferior.
Por ahora, no existe una relación definitiva de nuevas zonas saturadas ni una fecha anunciada para la entrada en vigor de la modificación.
Hasta que se apruebe un cambio normativo, el límite general del 10% continúa vigente. La revisión que estudia el gobierno municipal determinará qué barrios podrían quedar sujetos a mayores restricciones y cuánto margen conservarían para incorporar nuevas viviendas destinadas al alojamiento turístico.