Un nuevo caso grave de virus del Nilo en Coria del Río eleva a 57 los contagios
Un nuevo caso grave de virus del Nilo en Coria del Río eleva a 57 los contagios registrados
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Un nuevo caso grave de fiebre del Nilo occidental detectado en Coria del Río eleva a 57 el número de personas afectadas durante la temporada de 2026.
El paciente presenta enfermedad neuroinvasiva, la manifestación más grave de una infección que mantiene bajo vigilancia a numerosos municipios y que ha tenido en la provincia de Sevilla uno de sus principales focos.
La situación de Coria no es nueva: el municipio lleva semanas sometido a medidas reforzadas después de que la Junta de Andalucía detectara circulación del virus y confirmara distintos contagios entre sus vecinos.
Coria del Río permanece bajo especial vigilancia
La evolución de la enfermedad durante este verano ha situado a Coria del Río entre las localidades sevillanas con presencia reiterada del virus.
El 16 de julio, la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias declaró el municipio área en alerta después de localizar mosquitos portadores del virus en trampas ubicadas en el entorno urbano. La misma medida se aplicó entonces a La Puebla del Río.
Los controles posteriores confirmaron que no se trataba únicamente de circulación del virus entre mosquitos. A comienzos de agosto, Sanidad comunicó un nuevo caso leve en una mujer residente en Coria del Río y decidió prolongar la situación de alerta en la localidad.
La aparición ahora de un caso con enfermedad neuroinvasiva aumenta la preocupación sanitaria porque supone una evolución más severa que la observada en las infecciones leves.
La progresión registrada durante agosto ya había dejado constancia de esa presión epidemiológica.
El 19 de ese mes, los datos disponibles situaban en 47 los casos humanos contabilizados y señalaban a Coria del Río como uno de los municipios con más positivos, junto a Villamanrique de la Condesa, Dos Hermanas y La Puebla del Río.
Una enfermedad que puede pasar desapercibida
El virus del Nilo occidental se transmite principalmente a través de la picadura de mosquitos infectados. La vigilancia sanitaria no se limita por ello a los diagnósticos humanos: incluye el seguimiento de poblaciones de mosquitos y la detección del patógeno en animales, especialmente aves y équidos.
La red desplegada en Andalucía combina los dispositivos de diferentes administraciones y organismos científicos. Al comienzo de la temporada, la Junta activó 120 trampas propias y centralizó información procedente de más de 200 puntos de vigilancia, incluidos los gestionados por diputaciones provinciales y la Estación Biológica de Doñana-CSIC.
Esta vigilancia permite detectar la circulación del virus antes o al mismo tiempo que aparecen casos humanos y establecer áreas en alerta cuando el riesgo se concentra cerca de núcleos habitados.
Las recomendaciones se mantienen en las zonas de riesgo
La sucesión de casos obliga a mantener las medidas destinadas a reducir las picaduras. Las autoridades sanitarias aconsejan utilizar repelentes autorizados, recurrir a mosquiteras y llevar ropa que cubra buena parte de la piel cuando existe una elevada presencia de mosquitos.
También se recomienda extremar las precauciones al amanecer y al atardecer, momentos en los que aumenta la actividad de algunas especies implicadas en la transmisión, y eliminar pequeños depósitos de agua acumulada en viviendas, patios y jardines.
La vigilancia continúa activa en Andalucía. El 5 de septiembre, Sanidad amplió nuevamente el mapa de alerta al declarar esta situación en Huelva capital y en otros municipios de Sevilla, Málaga y Córdoba después de localizar mosquitos portadores cerca de zonas habitadas.