Estado del garaje incendiado en Tomares.
Incendio en el garaje y edificio de Tomares.

El incendio de un garaje en Tomares deja a decenas de familias fuera de casa semanas después del fuego

El siniestro se inició en una motocicleta y se propagó a varios vehículos en un aparcamiento comunitario

Actualizado:

El incendio registrado en un garaje comunitario de Tomares ha dejado consecuencias que van mucho más allá de los vehículos destruidos por las llamas.

El fuego, declarado en un aparcamiento de la zona de la Plaza de las Nieves, obligó a desalojar a cientos de residentes y causó daños en instalaciones de varios edificios.

El Ayuntamiento de Tomares ha tenido que gestionar alojamiento para más de 70 familias mientras continúan las actuaciones necesarias para recuperar la normalidad en los inmuebles afectados.

Un fuego iniciado en una motocicleta se extendió por el garaje

La emergencia comenzó durante la tarde del lunes 17 de agosto. Alrededor de las 16:30 horas, el servicio 112 Andalucía recibió una quincena de llamadas de particulares que alertaban de un incendio en el interior del aparcamiento comunitario.

Las primeras informaciones de los servicios de emergencia situaron el origen del fuego en una motocicleta. Las llamas se propagaron posteriormente a otros vehículos estacionados en el recinto, situado bajo varios edificios residenciales.

La magnitud del incendio obligó a desplegar un importante dispositivo. En la intervención participaron 22 profesionales y ocho vehículos del Consorcio Provincial de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de Sevilla, con efectivos desplazados desde los parques de Mairena del Aljarafe, La Rinconada, Sanlúcar la Mayor y Santiponce.

También fueron movilizados los servicios sanitarios, la Policía Local y la Guardia Civil. El fuego quedó controlado alrededor de las 21:00 horas, aunque el trabajo de los bomberos continuó después con las tareas de inspección y aseguramiento.

Los primeros balances oficiales contabilizaron cinco automóviles y tres motocicletas calcinados. Tres personas tuvieron que recibir asistencia sanitaria durante la emergencia, aunque ninguna necesitó ser trasladada a un hospital.

Cientos de vecinos tuvieron que abandonar sus viviendas

La presencia de fuego y humo en un espacio situado bajo edificios residenciales llevó a ordenar el desalojo preventivo de los inmuebles. Las distintas fuentes oficiales situaron inicialmente entre 200 y 300 el número de vecinos evacuados, mientras que otros balances del operativo elevaron la cifra hasta unas 500 personas.

Una parte de los residentes pudo regresar a sus domicilios después de las primeras comprobaciones de seguridad. Sin embargo, numerosas familias continuaron fuera de casa debido a los desperfectos ocasionados por el incendio y a la necesidad de revisar y reparar las instalaciones.

Los daños no quedaron limitados al interior del aparcamiento. Las actuaciones posteriores se han centrado también en las canalizaciones y servicios de los edificios afectados, especialmente las redes de electricidad, agua, gas y saneamiento.

Esta situación convirtió un incendio extinguido en unas horas en un problema residencial de varias semanas. Las primeras estimaciones apuntaron a que determinados trabajos podían prolongarse entre cinco y seis semanas, lo que obligó a buscar soluciones de alojamiento más estables para quienes no podían regresar.

Más de 70 familias han necesitado alternativas de alojamiento

El Ayuntamiento mantiene un dispositivo específico para atender a los residentes afectados. A finales de agosto, el Consistorio informó de que había gestionado alojamiento para más de 70 familias, recurriendo a hoteles, apartamentos y otras alternativas disponibles en el entorno.

Entre los recursos habilitados figuran más de 35 apartamentos del Hotel Apartamentos Simón Verde y habitaciones del Hotel Ilunion Alcora. También se incorporaron a la búsqueda de soluciones la Asociación de Profesionales de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Andalucía y Airbnb.org.

La situación de cada familia es diferente. Parte de los desalojados encontró inicialmente alojamiento en viviendas de familiares o conocidos, mientras que otros necesitaron recurrir directamente a las soluciones coordinadas por los servicios municipales.

El episodio ha obligado así a mantener durante semanas un operativo que comenzó como una intervención de emergencia. Mientras avanzan las reparaciones y las comprobaciones en los inmuebles, el regreso definitivo de todos los afectados depende de que las viviendas y sus instalaciones puedan volver a utilizarse con garantías de seguridad.