El virus del Nilo mantiene el foco sobre Isla Mayor ante la persistencia de mosquitos transmisores
El municipio sevillano continúa entre las zonas de especial vigilancia después de una temporada en la que Andalucía
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La vigilancia frente al virus del Nilo Occidental continúa activa en Isla Mayor, uno de los municipios sevillanos especialmente expuestos por la presencia de mosquitos capaces de transmitir la enfermedad.
Los últimos datos públicos disponibles mantienen a esta localidad de las marismas del Guadalquivir dentro del dispositivo provincial de seguimiento, en una campaña en la que la circulación del virus se ha prolongado durante el verano y el comienzo del otoño. Andalucía había alcanzado ya 66 casos humanos confirmados el 19 de septiembre.
Isla Mayor sigue bajo vigilancia frente a los mosquitos
La situación de Isla Mayor no responde únicamente a un riesgo teórico. Durante esta temporada se han detectado mosquitos positivos en el término municipal y las autoridades han mantenido actuaciones específicas para localizar y tratar los posibles focos de cría.
Los datos difundidos a mediados de septiembre contabilizaban tres positivos en mosquitos en Isla Mayor. La circulación del virus se extendía entonces por numerosos puntos de la provincia, con especial incidencia en municipios próximos al Guadalquivir.
El dispositivo no se ha detenido con el final del verano. La Diputación de Sevilla publicó el 1 de octubre los resultados correspondientes a los trabajos de vigilancia y control de larvas realizados en Isla Mayor durante la semana del 21 al 25 de septiembre.
El municipio forma parte, además, del grupo considerado de riesgo alto en la planificación provincial para la campaña de 2026.
Esta vigilancia resulta especialmente relevante por las características del entorno. Isla Mayor está situada en plena marisma del Guadalquivir, un territorio marcado por grandes superficies de arrozal, canales y zonas húmedas.
El propio Ayuntamiento presenta al municipio como una localidad situada en el centro geográfico de las marismas y estrechamente vinculada al entorno de Doñana.
Andalucía supera los 60 contagios esta temporada
La evolución de 2026 ha obligado a mantener las medidas preventivas en diferentes provincias. El 19 de septiembre, la Junta había confirmado 66 casos humanos de fiebre del Nilo Occidental desde el comienzo de la temporada.
La presencia del virus se había detectado tanto mediante casos humanos como a través de la vigilancia de mosquitos y animales.
Para entonces se habían producido tres fallecimientos asociados a la enfermedad en Andalucía. El tercero correspondió a un hombre de 81 años, vecino de Tomares, cuya exposición al virus se situó en Mazagón, en la provincia de Huelva.
Los otros dos fallecidos fueron un vecino de Dos Hermanas de 82 años y otro de Guadalema de los Quintero, en Utrera, de 89. Los tres tenían patologías previas.
La campaña había dejado semanas especialmente complicadas en la provincia de Sevilla. A finales de julio y comienzos de agosto, los sistemas de vigilancia ya registraban una densidad abundante de hembras de mosquitos transmisores en Isla Mayor, La Puebla del Río, Coria del Río, Los Palacios y Villafranca, Villamanrique de la Condesa y Palomares del Río.
Las medidas de prevención siguen siendo necesarias
La estrategia frente al virus combina vigilancia entomológica, seguimiento de posibles casos humanos y actuaciones de control sobre los mosquitos.
La Diputación había incluido desde el inicio de la campaña a Isla Mayor entre los 15 municipios sevillanos de mayor riesgo entomológico donde desarrolla su plan específico de vigilancia y control.
Las recomendaciones sanitarias pasan también por reducir las posibilidades de picadura. Entre las medidas difundidas por las autoridades figuran el uso de repelentes registrados, ropa clara que cubra buena parte del cuerpo y mosquiteras, además de evitar acumulaciones de agua en macetas, cubos, juguetes, piscinas y otros recipientes que puedan convertirse en lugares de reproducción.
La prevención adquiere mayor importancia entre las personas vulnerables. La mayor parte de las infecciones por el virus del Nilo no desembocan en cuadros graves, pero algunos pacientes pueden desarrollar formas neuroinvasivas de la enfermedad, como meningitis o encefalitis.
La experiencia de esta temporada en Andalucía mantiene por ello activa la vigilancia incluso cuando ha quedado atrás el periodo central del verano.