Qué pasó con Sandra Peña: las dudas que la familia quiere que el juez investigue
La familia de Sandra Peña pide reabrir la investigación y cuestiona qué ocurrió dentro del colegio antes de su muerte
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Los padres de Sandra Peña han pedido al juzgado que reabra la investigación de la muerte de su hija, contra el colegio Irlandesas Loreto, y practique nuevas diligencias para aclarar qué ocurrió con la menor en las horas previas a su muerte.
La familia sostiene que existen elementos todavía sin explicar, entre ellos la presencia de alcohol en sangre detectada en la autopsia, posibles lesiones sufridas dentro del centro educativo y la ausencia de protocolos específicos de protección pese a las denuncias previas por acoso escolar.
El recurso, presentado ante el Juzgado de Instrucción número 7 de Sevilla, llega una semana después de que el magistrado acordara el archivo provisional de la querella interpuesta por los padres contra el colegio y varios responsables educativos.
La resolución judicial entendía que el centro sí adoptó algunas medidas frente a la situación denunciada y que no podía establecerse una relación directa entre la actuación del colegio y el suicidio de la menor.
La familia considera, sin embargo, que la causa se cerró sin una investigación suficiente. En su escrito, los padres critican que el juez no haya practicado diligencias antes de decretar el sobreseimiento y denuncian una situación de “grave indefensión”.
También cuestionan que no se diera relevancia a la falta de activación de los protocolos antiacoso y antisuicidio en el centro concertado sevillano.
Caso Sandra Peña: el alcohol detectado en la autopsia centra parte del recurso
Uno de los aspectos que más inquieta a la familia es la presencia de 0,59 miligramos de alcohol en sangre en el cuerpo de Sandra. Los padres sostienen que el tiempo transcurrido entre la salida del colegio y el fallecimiento de la menor hace difícil explicar dónde pudo consumir esa cantidad de alcohol.
Según explicó el padre de la adolescente en declaraciones recogidas por distintos medios, Sandra tardó apenas diez minutos en llegar desde el colegio hasta el edificio desde el que se precipitó.
La familia insiste en que debe investigarse si el consumo de alcohol se produjo dentro del centro educativo y si existió algún fallo de supervisión.
El recurso también plantea dudas sobre si la menor sufrió lesiones dentro de las instalaciones escolares y por qué las profesoras encargadas de su seguimiento no detectaron señales de alarma ese día. Para los padres, la investigación judicial ha dejado sin respuesta preguntas fundamentales sobre las circunstancias previas a la muerte de su hija.
La querella original atribuía al colegio posibles delitos de homicidio por imprudencia, lesiones psíquicas y trato degradante. El juez descartó esos indicios al considerar que el centro había adoptado medidas como la separación de las alumnas señaladas por el presunto acoso y un seguimiento psicopedagógico.
La investigación sobre las presuntas acosadoras continúa abierta
Mientras la causa contra el colegio ha quedado archivada provisionalmente, la investigación en la jurisdicción de menores sigue adelante. La Fiscalía de Menores mantiene abiertas diligencias sobre la actuación de tres alumnas señaladas como presuntas acosadoras de Sandra Peña.
El caso provocó una fuerte conmoción social en Sevilla y abrió un debate nacional sobre la respuesta de los centros educativos ante situaciones de acoso escolar. Desde la muerte de la menor, asociaciones de estudiantes y colectivos educativos han reclamado protocolos más rápidos y mecanismos de detección más eficaces.
La familia insiste en que su objetivo no es únicamente revertir el archivo de la causa, sino aclarar si existieron fallos graves en la protección de la menor.
En el recurso presentado al juzgado, los padres sostienen que no puede darse por cerrado un caso de esta dimensión sin reconstruir con precisión qué ocurrió aquel día y sin analizar todas las decisiones adoptadas por el centro educativo antes del fallecimiento de Sandra.