El corte de Trajano da un giro y las obras llegan al tramo con más comercios de Sevilla
El corte de Trajano entra en su fase más delicada y extiende las obras al tramo con más actividad comercial
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La reforma integral de la calle Trajano ha entrado en una nueva fase con la ampliación del corte al tramo central de la vía, uno de los puntos con mayor concentración de negocios y alojamientos turísticos del centro de Sevilla.
Desde este martes, las vallas de obra avanzan hasta las inmediaciones del hotel Casa Romana, dentro de un proyecto impulsado por Emasesa para renovar las canalizaciones y reurbanizar por completo la calle antes de la Semana Santa de 2027.
El nuevo cierre afecta a una zona especialmente sensible por su actividad económica diaria. En apenas unos metros conviven hoteles, apartamentos turísticos, bares, cafeterías, comercios de proximidad y viviendas con garaje privado.
La actuación forma parte de un plan dividido en cuatro fases y cuenta con un presupuesto de 2,41 millones de euros. La previsión oficial sitúa el final de las obras el 29 de marzo de 2027.
El tramo central concentra hoteles, bares y pequeños negocios
La segunda fase de la obra supone un cambio importante respecto a los primeros meses de trabajos en la parte más cercana a la Alameda. El corte ya alcanza el núcleo comercial de Trajano, donde se concentra buena parte de los aproximadamente cincuenta establecimientos repartidos a lo largo de la calle.
Entre los negocios afectados hay hoteles como el Venecia o el Cristine Bedfor, además de restaurantes, cafeterías, farmacias, tiendas de alimentación, joyerías y locales vinculados al turismo. Aunque las aceras siguen abiertas al paso de peatones, la presencia de maquinaria pesada y zanjas de gran tamaño ha comenzado a modificar el ritmo habitual de la zona.
Los empresarios temen que el acceso más complicado termine reduciendo el tránsito de clientes durante meses. En el caso de los alojamientos turísticos, la preocupación se centra también en las posibles valoraciones negativas por ruido, polvo y dificultades de entrada durante la estancia de los visitantes.
Los vecinos, por su parte, afrontan otro problema añadido: la imposibilidad de utilizar los garajes ubicados dentro del perímetro de obra. Según la planificación comunicada por Emasesa, el acceso quedará restringido a medida que avancen los trabajos en cada tramo afectado.
Una obra dividida en cuatro fases hasta marzo de 2027
La intervención fue adjudicada a la UTE Construcciones y Tuberías Carmona-Pavimentos Matos con un plazo de ejecución de 51 semanas. El proyecto contempla la sustitución de canalizaciones antiguas y una reurbanización integral de la calle, una actuación que el Ayuntamiento considera necesaria por el deterioro de las infraestructuras subterráneas.
La primera fase comenzó el pasado 6 de abril entre la Alameda y la calle Santa Bárbara. La segunda debía arrancar inicialmente el 4 de mayo, aunque el vallado definitivo se ha retrasado hasta el 19 de mayo. Además, el perímetro actual no llega todavía hasta San Miguel, como figuraba en la previsión inicial.
Las siguientes etapas ya tienen calendario aproximado. La tercera fase abarcará desde San Miguel hasta Aponte entre enero y marzo de 2027. La cuarta, correspondiente al tramo entre Aponte y la Plaza del Duque, sigue sin fecha concreta de inicio, aunque sí aparece integrada en el cronograma general de la obra.
La calle Trajano conecta dos zonas especialmente transitadas del casco histórico y actúa como vía de paso entre la Alameda y el entorno de Campana y Plaza del Duque, uno de los principales ejes comerciales del centro de Sevilla.
Más allá de la duración de los trabajos, una de las principales inquietudes sigue siendo la falta de claridad sobre posibles compensaciones económicas. Comerciantes y residentes aseguran que todavía desconocen qué tipo de ayudas o indemnizaciones podrían recibir si las obras provocan pérdidas prolongadas o problemas de acceso.
En las últimas semanas ya se han producido cambios en el calendario inicialmente previsto, algo que aumenta la incertidumbre entre quienes viven o trabajan en la zona. Algunos establecimientos temen que el impacto coincida además con campañas clave de consumo y reservas turísticas en el centro de Sevilla.
La previsión oficial mantiene como objetivo terminar la reforma antes de la Semana Santa de 2027, una fecha especialmente sensible para la movilidad y la actividad económica del casco histórico. Mientras tanto, el tramo central de Trajano permanecerá vallado al menos hasta diciembre de 2026 según los plazos comunicados hasta ahora por Emasesa.