La persona que cogió el cuadro junto con el mismo.
Cuadro de Sorolla perdido.

El inesperado viaje del cuadro de Sorolla perdido en Sevilla: apareció en Murcia

Un vecino de Murcia entrega a la Policía el cuadro de Sorolla que una familia perdió por descuido en Sevilla

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La búsqueda de un pequeño cuadro de Joaquín Sorolla, desaparecido el pasado fin de semana en Sevilla, ha dado un giro inesperado tras la aparición de la obra en Murcia.

Un vecino de esa comunidad se puso en contacto con la Policía Nacional para comunicar que tenía el lienzo en su poder después de reconocerlo en las informaciones difundidas sobre su desaparición.

Según han confirmado fuentes policiales, los agentes trabajan ahora para verificar definitivamente que se trata de la misma pintura denunciada por la familia propietaria antes de proceder a su devolución.

La obra de Sorolla desapareció tras un descuido antes de un viaje

La historia comenzó cuando una familia sevillana preparaba el coche para marcharse de vacaciones. Durante la carga del equipaje, el cuadro quedó apoyado durante unos minutos en la acera junto al edificio del que salían.

El despiste pasó inadvertido hasta que los propietarios ya estaban de camino y comprobaron que la pintura no viajaba con el resto de sus pertenencias.

Al regresar al lugar donde la habían dejado, el lienzo ya no estaba. La familia presentó una denuncia y difundió carteles por distintas calles del centro de Sevilla solicitando colaboración ciudadana para localizar una obra que, además de su interés artístico, tenía un importante valor sentimental al llevar muchos años formando parte de su patrimonio familiar.

Desde ese momento, la Policía Nacional inició una investigación que incluyó la revisión de las cámaras de videovigilancia instaladas en la zona para reconstruir el recorrido seguido por la pintura tras desaparecer de la vía pública.

Las diligencias apuntaban a que el caso debía investigarse como un hurto, al no existir violencia ni intimidación en la desaparición del cuadro.

Un turista creyó que el cuadro había sido abandonado

El desenlace comenzó a aclararse cuando un hombre residente en Murcia, que había pasado unos días en Sevilla con su familia, reconoció la noticia difundida por distintos medios.

Según su propio relato, encontró el cuadro en la calle y pensó que alguien lo había desechado.

Explicó que decidió recogerlo porque le llamó la atención el marco y se lo llevó consigo al hotel antes de regresar a Murcia. Ya en su domicilio, movido por la curiosidad, trató de identificar la pintura mediante herramientas de inteligencia artificial y descubrió que podía tratarse de una obra firmada por Joaquín Sorolla.

Al comprobar posteriormente que la imagen coincidía con la pintura cuya desaparición estaba siendo investigada, contactó con la Policía Nacional para comunicar que la conservaba en su poder y facilitar su recuperación.

La Policía verifica la autenticidad antes de devolver la pintura

Las autoridades han confirmado que la obra permanece localizada mientras se realizan las comprobaciones necesarias para acreditar que corresponde exactamente al cuadro denunciado por la familia sevillana. Una vez finalizado ese proceso, está previsto que sea entregada a sus propietarios.

El caso ha despertado un notable interés por las circunstancias en las que desapareció y fue localizada la pintura. Lejos de un robo planificado, todo apunta a una cadena de decisiones derivadas de un descuido inicial y de la creencia de quien la encontró de que se trataba de un objeto abandonado.

La obra representa dos embarcaciones en una playa, un motivo habitual dentro de la producción artística de Joaquín Sorolla, y estaba dedicada a la familia propietaria, un detalle que incrementa especialmente su valor afectivo.

Precisamente ese componente sentimental fue el que llevó a los dueños a movilizarse rápidamente para tratar de recuperarla, mientras la investigación policial seguía su curso.

Con la localización del cuadro en Murcia, el episodio se encamina hacia un desenlace favorable después de varios días de incertidumbre.

La actuación del hombre que avisó a la Policía ha permitido identificar el paradero de la pintura y abre la puerta a que la obra vuelva próximamente a manos de la familia que la perdió de forma accidental durante los preparativos de un viaje.