Una persecución de 20 minutos acaba en Torreblanca con el coche fugado chocando contra vehículos policiales
La Policía Local de Sevilla interceptó el vehículo después de una prolongada huida por la ciudad
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Una persecución de unos 20 minutos por las calles de Sevilla terminó este domingo en Torreblanca con dos personas detenidas y seis agentes de la Policía Local heridos.
El conductor del vehículo fugitivo trató de escapar de los agentes y llegó a embestir varios coches patrulla durante una huida que obligó a desplegar un amplio dispositivo policial.
Una vez interceptado, ofreció resistencia a los policías y posteriormente cuadruplicó la tasa de alcohol permitida en la prueba de alcoholemia.
Veinte minutos de persecución por las calles de Sevilla
Los hechos ocurrieron durante la tarde del domingo 13 de septiembre. Lo que comenzó como un intento de los agentes por detener un vehículo derivó en una persecución que se prolongó durante aproximadamente 20 minutos por diferentes calles de la capital andaluza.
El conductor hizo caso omiso a las indicaciones policiales y continuó circulando mientras varias unidades trataban de cerrarle el paso. Durante la fuga realizó maniobras peligrosas y la situación fue complicándose a medida que avanzaba el dispositivo.
Lejos de detener el coche al verse perseguido, el hombre continuó tratando de eludir a los agentes. La Policía Local movilizó varios vehículos para conseguir interceptarlo y evitar que pudiera prolongar la huida.
La persecución acabó finalmente en Torreblanca. Para entonces, el vehículo perseguido había impactado contra varios coches policiales y seis agentes habían resultado heridos como consecuencia de la intervención.
No se ha detallado públicamente el alcance de las lesiones sufridas por cada uno de los policías ni el balance económico de los daños ocasionados a los vehículos involucrados en el operativo.
El conductor embistió coches policiales y se resistió al arresto
Uno de los momentos de mayor riesgo se produjo cuando el fugitivo se encontró cercado por las unidades policiales. En su intento de continuar la marcha, el conductor embistió varios vehículos patrulla, una actuación que dejó daños materiales y agentes lesionados.
Los policías consiguieron finalmente bloquear la huida y detener a los ocupantes del vehículo. La intervención, sin embargo, no terminó inmediatamente después de inmovilizar el coche.
El conductor se resistió cuando los agentes procedieron a detenerlo, por lo que los policías tuvieron que reducirlo. El balance final confirmado es de dos personas arrestadas.
Tras la detención, los agentes sometieron al conductor a la correspondiente prueba de alcoholemia. El resultado reveló que circulaba con una tasa de alcohol cuatro veces superior a la máxima permitida, según la información facilitada por Emergencias Sevilla.
Este dato añade un elemento relevante a una persecución que ya había dejado seis policías heridos y varios vehículos afectados antes de que los agentes consiguieran ponerle fin.
Torreblanca, punto final de una peligrosa fuga
El dispositivo concluyó en Torreblanca, donde la Policía Local consiguió cerrar definitivamente el paso al automóvil después de aproximadamente 20 minutos de seguimiento.
El operativo exigió la participación de varias unidades debido a la negativa del conductor a detenerse y a las maniobras realizadas durante la fuga.
Los impactos contra los coches patrulla elevaron además el riesgo para los propios agentes que participaban en la persecución.
La información disponible no precisa por el momento el motivo inicial por el que los policías intentaron dar el alto al vehículo ni las circunstancias concretas que llevaron al conductor a iniciar la huida. Tampoco se han difundido las identidades de las dos personas detenidas.
Sí ha quedado confirmado el balance principal de la intervención: dos arrestados, seis policías heridos y varios vehículos policiales dañados después de una persecución que recorrió distintas calles de Sevilla antes de terminar en Torreblanca.
El positivo del conductor en la prueba de alcoholemia, con una tasa cuatro veces superior al límite permitido, completa una intervención en la que los agentes tuvieron que hacer frente tanto a la conducción durante la fuga como a la resistencia posterior del principal detenido.