Los supervivientes del accidente de tren de Urda llegan a Sevilla entre la consternación de familia y amigos
Los primeros viajeros afectados por la colisión ferroviaria de Toledo han llegado a Santa Justa en autobuses procedentes de Madrid
Síguenos en Google
La estación de Santa Justa de Sevilla recibió durante la noche del miércoles 28 de octubre a los primeros supervivientes del accidente ferroviario de Urda (Toledo).
Tras varias horas marcadas por la incertidumbre, los afectados llegaron en autobuses habilitados desde Madrid para continuar un viaje interrumpido por una tragedia que ha dejado al menos 68 personas fallecidas.
Entre ellos se encontraba Sebastián Herrero, uno de los pasajeros que consiguió abandonar el tren por sus propios medios y que, todavía conmocionado, relató la violencia del choque y las dificultades que encontraron quienes intentaban ponerse a salvo.
Un viaje hasta Sevilla marcado por el recuerdo del accidente
Los autobuses que trasladaban a los viajeros realizaron una parada en la estación de Córdoba-Julio Anguita antes de dirigirse a Sevilla. Su llegada a Santa Justa se produjo en un ambiente muy diferente al habitual, con presencia policial, periodistas y ciudadanos pendientes de las consecuencias del siniestro.
A las puertas de la estación, varios vecinos habían colocado flores y velas en recuerdo de las víctimas. El homenaje improvisado reflejaba la conmoción provocada por una de las jornadas más trágicas para el transporte ferroviario español.
Para los pasajeros que regresaban, alcanzar su destino no significaba dejar atrás lo ocurrido. Muchos habían presenciado directamente las consecuencias de la colisión y habían pasado las horas posteriores pendientes de las noticias sobre las personas que viajaban en los trenes.
El accidente se produjo a las 8.54 horas del miércoles, en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, cuando colisionaron un AVE de Renfe y un tren de Iryo. El choque provocó el descarrilamiento de dos vagones y obligó a interrumpir la circulación ferroviaria en el corredor.
El testimonio de un superviviente: pasajeros heridos ayudando a otros viajeros
Sebastián Herrero viajaba en uno de los primeros vagones del tren. Esa ubicación, según explicó después de llegar a Sevilla, le permitió sobrevivir a una colisión cuya intensidad todavía recordaba con claridad.
El pasajero aseguró que las personas que compartían su vagón consiguieron salir caminando, pese a la fuerza del impacto. Sin embargo, la situación fue especialmente complicada para otros ocupantes que necesitaban asistencia.
Herrero describió cómo algunos viajeros, incluso estando heridos, colaboraron para ayudar a quienes tenían mayores dificultades para abandonar el convoy. Entre ellos había personas de edad avanzada que no podían bajar sin apoyo.
También fue necesario prestar ayuda a pasajeros que tenían problemas para desplazarse con sus pertenencias. En aquellos momentos, la prioridad era facilitar la salida de quienes permanecían dentro del tren.
El superviviente reconoció que las horas posteriores resultaron especialmente difíciles. A medida que recibía información sobre la magnitud del accidente, aumentaba su preocupación por el resto de los viajeros.
Las imágenes difundidas y los relatos sobre las víctimas hicieron todavía más doloroso el recuerdo de lo sucedido. Su testimonio refleja cómo las consecuencias emocionales del accidente continuaron mucho después de abandonar el lugar del choque.
Santa Justa, punto de llegada y atención a los afectados
La estación sevillana se convirtió durante la noche en uno de los principales puntos de recepción de los pasajeros que pudieron continuar su desplazamiento hacia Andalucía.
Además del transporte alternativo, Adif habilitó puntos de atención a afectados en Santa Justa, Madrid-Puerta de Atocha, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano.
También se facilitaron teléfonos específicos para víctimas y familiares: Renfe, 900 10 10 20; Iryo, 900 001 403; y Adif, 900 00 14 02.
Mientras continuaban las labores de emergencia en Toledo, la Guardia Civil mantenía desplegados más de 300 efectivos para colaborar en los rescates, facilitar el traslado de heridos y participar en las tareas de identificación de las víctimas.