Estadio del Sevilla FC, proyecto de cubierta.
Proyecto del estadio del Sevilla FC, el Ramón Sánchez-Pizjuán.

La polémica del Sánchez-Pizjuán crece: acusan al Ayuntamiento de Sevilla de convertir el barrio de Nervión en un 'centro comercial'

Nervión estalla contra la ampliación del Sánchez-Pizjuán: vecinos denuncian “privatización” de suelo público

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La tensión urbanística crece en uno de los barrios más densos de Sevilla. Asociaciones vecinales y plataformas ciudadanas han alzado la voz ante un proyecto que, según denuncian, amenaza con transformar el equilibrio entre espacio público y actividad privada en la zona de Nervión.

Las asociaciones de Gran Plaza, Nervión Este y Ciudad Jardín, junto a la plataforma Barrios Hartos, han denunciado una progresiva pérdida de espacio público en el entorno del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.

El foco del conflicto se sitúa en la cesión de más de 10.000 metros cuadrados de suelo calificado como Servicio de Interés Público y Social, una decisión municipal que consideran perjudicial para los residentes.

Según los colectivos, esta operación supone en la práctica una privatización encubierta de terrenos destinados a cubrir necesidades comunitarias. Argumentan que el uso previsto, vinculado a la ampliación del estadio, responde más a intereses económicos que a la mejora de la calidad de vida del barrio.

El proyecto municipal contempla la creación de una gran plaza pública en la fachada de la Avenida Eduardo Dato. Sin embargo, los vecinos desconfían de esta propuesta y la califican como una fórmula sin garantías reales de protección.

Temen que el espacio termine ocupado por terrazas y veladores, consolidando un modelo de explotación comercial que ya consideran saturado en la zona.

La polémica por la compensación de zonas verdes en Nervión

Uno de los aspectos que más indignación ha generado es la fórmula de compensación ambiental planteada por el Ayuntamiento de Sevilla. La pérdida de suelo verde en Nervión sería sustituida por nuevos espacios en la Carretera de Utrera, en las inmediaciones de la Ciudad Deportiva del club.

Para las asociaciones, esta medida vulnera el principio de proximidad urbanística. Consideran que trasladar el beneficio ambiental a varios kilómetros supone una desconexión total con las necesidades reales del vecindario.

Denuncian que el barrio ya sufre temperaturas elevadas debido a la escasez de arbolado y superficies permeables, lo que agrava el efecto de isla de calor.

Los residentes subrayan que esta situación afecta especialmente a colectivos vulnerables, como personas mayores o niños. Además, alertan de la falta de infraestructuras públicas suficientes, señalando que espacios como el parque infantil cercano se encuentran desbordados de manera habitual.

En este inestable marco, critican que el modelo planteado no solo no soluciona los problemas existentes, sino que podría intensificarlos al aumentar la presión comercial y el tránsito de personas en la zona.

El Ayuntamiento de Sevilla defiende la modernización del entorno

Frente a las críticas, el gobierno municipal sostiene que el proyecto representa una oportunidad de modernización urbana. Defiende que la nueva configuración permitirá generar amplias zonas de sombra mediante pérgolas y elementos estructurales del estadio, contribuyendo a mitigar las altas temperaturas.

Asimismo, el plan incluye la eliminación del estacionamiento en superficie de autobuses y vehículos pesados, que serían trasladados a un aparcamiento subterráneo.

Según el Ayuntamiento de Sevilla, una de las plantas de este espacio será cedida para uso vecinal, lo que aliviaría los problemas de aparcamiento en la zona.

El Consistorio también argumenta que la integración de actividades comerciales y de restauración favorecerá la seguridad y la iluminación del entorno durante todo el día. Insiste en que la edificabilidad total no aumenta respecto al planeamiento vigente, sino que se reorganiza para mejorar la funcionalidad del espacio.

Pese a todas estas explicaciones, los representantes y asociaciones de vecinos de la zona mantienen su rechazo al proyecto en su forma actual. Reclaman una paralización inmediata hasta que se garanticen soluciones que prioricen la habitabilidad. Insisten en que no se oponen al desarrollo del club deportivo, sino a un modelo urbano que consideran desequilibrado.