La madre de la bebé fallecida por quemaduras en Sevilla cambia su relato y explica por qué dijo que había bañado a la niña
La familia paterna cuestiona sus explicaciones y reclama que se esclarezcan las circunstancias de la muerte
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La investigación judicial por la muerte de Leyre, una niña de 16 meses de Bormujos que falleció después de sufrir graves quemaduras con agua caliente, incorpora nuevas declaraciones sobre lo sucedido.
Su madre, Anbrea Burdalo, ha modificado la versión que ofreció inicialmente y sostiene que fue su entonces pareja quien bañó a la menor.
La mujer asegura que atribuyó a sí misma esa tarea por temor a posibles represalias de la familia paterna, una explicación que ha sido cuestionada por la representación legal del padre biológico.
El cambio se ha conocido este miércoles, 4 de noviembre, durante la comparecencia de la madre ante los juzgados del Prado de San Sebastián, en Sevilla.
La mujer ha declarado en calidad de investigada por un presunto delito de homicidio por imprudencia grave, dentro de unas diligencias que todavía deben incorporar pruebas periciales.
La madre asegura que estaba en otra habitación cuando bañaron a la pequeña
Según la versión trasladada durante el procedimiento, Burdalo sostiene ahora que su entonces pareja se encargó de bañar a Leyre mientras ella permanecía en una habitación contigua realizando preparativos.
Esta explicación difiere de la que había ofrecido después del suceso, cuando manifestó que había sido ella quien bañó a su hija. La madre justifica aquella primera declaración por el miedo que, según afirma, sentía ante posibles represalias procedentes del entorno familiar paterno.
La nueva versión ha provocado dudas entre los representantes del padre biológico. Su abogado, Francisco Campos, ha señalado que existen contradicciones en las manifestaciones de la investigada y considera necesario continuar practicando diligencias para determinar qué ocurrió.
La declaración judicial se ha producido después de un informe de la Fiscalía y a petición de la acusación particular ejercida por el padre de Leyre. El procedimiento trata de esclarecer las circunstancias en las que la menor sufrió las quemaduras que acabaron provocando su fallecimiento.
La Fiscalía examina la responsabilidad de la madre en el cuidado de Leyre
Uno de los aspectos centrales de la investigación es la responsabilidad que correspondía a la madre sobre la seguridad de la niña cuando ocurrieron los hechos.
Francisco Campos ha explicado que, según el planteamiento de la Fiscalía, Burdalo tenía una posición especialmente relevante como responsable del cuidado de su hija. El Ministerio Público considera, de acuerdo con lo expuesto por el letrado, que pudo existir una desatención de especial gravedad.
Esta valoración ha motivado que la mujer sea investigada por un posible homicidio cometido por imprudencia grave. No obstante, su condición de investigada no implica que exista una condena ni que se haya determinado judicialmente su responsabilidad.
La acusación particular mantiene que todavía quedan cuestiones esenciales por resolver. Entre ellas, las circunstancias concretas del baño y las posibles responsabilidades derivadas de lo ocurrido.
El abogado del padre biológico también ha indicado que están pendientes nuevas pruebas periciales. Una vez realizadas, estudiará la posibilidad de solicitar medidas cautelares destinadas a garantizar que la madre permanezca a disposición del procedimiento judicial.
La familia paterna pide justicia mientras continúa la investigación
La comparecencia judicial ha estado acompañada de muestras de apoyo al padre de la menor. Desde primera hora de la mañana, varias personas de su entorno se han concentrado ante los juzgados sevillanos con pancartas reclamando justicia para Leyre.
Entre los asistentes se encontraban amigas del padre biológico, que quisieron expresar públicamente su respaldo a la familia durante el proceso.
También ha intervenido ante los medios el abuelo paterno, José Antonio Molino, quien ha asegurado que su hijo y su esposa se encuentran profundamente afectados por la muerte de la pequeña.
El abuelo ha reclamado justicia para su nieta y ha expresado su convencimiento personal de que la muerte fue intencionada, una afirmación que no constituye una conclusión judicial.
Por su parte, la representación legal del padre insiste en que las diligencias pendientes serán determinantes para aclarar las circunstancias del fallecimiento y establecer si existen responsabilidades penales.
La investigación continúa abierta, con la nueva declaración de la madre incorporada al procedimiento y las pruebas periciales todavía pendientes de completar.