La madre de la bebé fallecida en Sevilla rompe su silencio: “La encontré achicharrada de la cabeza a los pies”
La madre de la bebé fallecida por quemaduras en Sevilla cuestiona la versión del investigado: “La encontré achicharrada de la cabeza a los pies”
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La investigación por la muerte de una bebé de 14 meses en la provincia de Sevilla continúa abierta mientras la familia de la menor reclama respuestas y exige que se depuren responsabilidades.
La niña, llamada Leyre, falleció el pasado 29 de mayo en el Hospital Virgen del Rocío después de permanecer ingresada durante más de dos meses a causa de unas graves quemaduras sufridas mientras era bañada en una vivienda de Bormujos.
Según ha relatado la madre de la menor, fue el llanto de la pequeña lo que la alertó de que algo ocurría. Cuando llegó al cuarto de baño, asegura que encontró a su hija con quemaduras por todo el cuerpo.
El caso está siendo investigado por el Juzgado de Instrucción número 11 de Sevilla y por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. Los agentes trabajan para determinar las circunstancias exactas en las que se produjeron las lesiones y si existe alguna responsabilidad penal en los hechos.
La autopsia practicada a la menor y los informes médicos serán determinantes para aclarar las causas definitivas de la muerte.
Dos meses de hospitalización antes del fallecimiento
Los hechos se remontan al pasado mes de marzo. Según la información conocida hasta el momento, la niña sufrió quemaduras en alrededor del 60% de su cuerpo mientras se encontraba en el baño con la entonces pareja de su madre.
Tras el incidente fue trasladada a un centro hospitalario, donde permaneció ingresada durante semanas debido a la gravedad de las lesiones. Finalmente falleció el 29 de mayo como consecuencia de las complicaciones derivadas de aquellas quemaduras.
La madre, Andrea Burdalo, ha explicado públicamente que acudió al baño al escuchar los gritos de la pequeña. En una entrevista difundida por Canal Sur Televisión, afirmó que la escena que encontró sigue siendo imposible de olvidar.
Su testimonio se ha convertido en uno de los elementos más relevantes del caso mientras la investigación trata de reconstruir minuto a minuto lo ocurrido aquella jornada.
Por el momento, la persona que estaba bañando a la menor cuando se produjo el suceso ha declarado como investigado no detenido. Esa situación procesal podría modificarse en función de los resultados de las diligencias que siguen practicándose.
La Policía continúa recopilando declaraciones y documentación médica para contrastar todas las versiones disponibles.
La familia no cree la explicación ofrecida
Uno de los aspectos que más dudas genera entre los familiares es el relato que el investigado habría dado sobre el origen de las quemaduras. Según la abuela de la niña, las explicaciones trasladadas a la familia han variado y no resultan compatibles con las capacidades de una menor de tan corta edad.
La versión que les habría comunicado apunta a que la pequeña abrió por sí sola el grifo del agua caliente mientras él se ausentaba para coger una toalla.
La familia sostiene que esa explicación no resulta creíble. La abuela de la menor ha señalado que Leyre tenía solo 14 meses y que ni siquiera caminaba de forma autónoma, por lo que considera improbable que pudiera manipular los mandos de la bañera.
Esa discrepancia entre el relato ofrecido y las sospechas de los familiares constituye uno de los puntos centrales de la investigación.
A la espera de la autopsia y de nuevas diligencias
Los investigadores también están tomando declaración a los profesionales sanitarios que atendieron a la niña durante su ingreso hospitalario. El objetivo es conocer con precisión la evolución clínica de las lesiones y determinar si existe una relación directa entre las quemaduras sufridas en marzo y el fallecimiento producido a finales de mayo.
Mientras avanzan las pesquisas judiciales y policiales, la familia mantiene su petición de justicia. La causa sigue en fase de instrucción y las conclusiones de la autopsia, junto con el resto de pruebas periciales y testimoniales, serán claves para decidir los próximos pasos del procedimiento y esclarecer definitivamente qué ocurrió con la pequeña Leyre.