Fachada hospital Virgen del Rocío.
Entrada al hospital Virgen del Rocío.

La autopsia de Leyre aporta un dato clave sobre las quemaduras de la bebé de 16 meses en Bormujos

El informe preliminar sitúa entre unos segundos y un minuto el tiempo que la menor pudo permanecer expuesta al agua caliente

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La investigación por la muerte de Leyre, la bebé de 16 meses fallecida en Bormujos (Sevilla), cuenta con un nuevo elemento para tratar de reconstruir lo ocurrido durante el baño en el que sufrió las graves quemaduras que acabaron provocando su muerte.

El primer informe de la autopsia estima que la pequeña pudo permanecer expuesta al agua caliente durante un periodo comprendido entre unos segundos y un minuto.

La estimación se ha realizado a partir de la profundidad de las lesiones y será completada con una nueva valoración encargada a un especialista del Hospital Virgen del Rocío.

Las características de las quemaduras centran la investigación

Leyre falleció el pasado 19 de mayo después de sufrir graves quemaduras mientras era bañada en su domicilio. El informe forense conocido ahora no determina por sí solo cómo se produjeron las lesiones ni permite establecer si existió intencionalidad.

Sí aporta, sin embargo, información sobre sus características. Los facultativos describieron las quemaduras como uniformes y homogéneas y señalaron las diferencias que apreciaban respecto al patrón disperso o heterogéneo que puede aparecer en lesiones accidentales.

Los propios médicos dejaron constancia, al mismo tiempo, de que no son especialistas en quemaduras.

Esa circunstancia explica uno de los próximos pasos de la investigación judicial. Tras recibir el informe forense, la jueza ha recurrido a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío para obtener una valoración más específica.

Un experto en Cirugía Plástica deberá elaborar una pericial destinada a estudiar las circunstancias y la mecánica de las lesiones que provocaron la muerte. Se trata de una diligencia relevante para intentar precisar qué sucedió durante el baño y cuya elaboración, según las fuentes del caso, podría prolongarse en el tiempo.

La versión del investigado sostiene que se trató de un accidente

El hombre investigado, que era pareja de la madre de Leyre cuando sucedieron los hechos, ha mantenido que lo ocurrido fue accidental. En su declaración explicó que dejó a la menor en la ducha mientras iba a buscar una toalla y que, después de escuchar un grito, observó que el agua caliente estaba cayendo sobre la niña.

La madre ha situado igualmente el momento en el que se produjeron las quemaduras durante el baño de la pequeña a cargo de quien entonces era su pareja.

La cuestión que permanece abierta es si esa explicación resulta compatible con las lesiones observadas. El informe preliminar no resuelve esa incógnita. Precisamente por ello, la nueva pericial médica deberá profundizar en la forma en la que pudieron originarse las quemaduras y aportar elementos técnicos adicionales a la investigación.

Hasta que ese análisis esté disponible, no se ha establecido que las lesiones fueran provocadas intencionadamente. La resolución judicial conocida hasta ahora señala que no existen indicios que permitan verificar una actuación dolosa del investigado.

El investigado permanece en libertad con medidas cautelares

La situación procesal del hombre también ha enfrentado posiciones distintas entre las partes personadas en el procedimiento. Las acusaciones particulares ejercidas por los padres de Leyre solicitaron su ingreso en prisión provisional sin fianza y, de forma subsidiaria, prisión con una fianza de 150.000 euros.

La Fiscalía, en cambio, pidió que continuara en libertad provisional y planteó medidas cautelares. De acuerdo con lo instruido hasta este momento, el Ministerio Público considera que los hechos podrían encajar en un delito de homicidio por imprudencia.

La jueza finalmente mantuvo al investigado en libertad, aunque acordó retirarle el pasaporte, prohibirle salir de España y obligarle a comparecer judicialmente dos veces al mes.

La calificación de los hechos, por tanto, continúa condicionada por una investigación que todavía tiene diligencias pendientes.

El análisis especializado solicitado al Virgen del Rocío deberá aportar información médica sobre la mecánica de unas lesiones que, según la primera autopsia, pudieron producirse durante una exposición al agua caliente de entre unos segundos y un minuto.