El sevillano pone nota a las obras y al Tranvibús con menos tiempo hasta el centro, pero meses de molestias dejan huella
El estreno completo del TB1 permite viajar desde Sevilla Este hasta el Duque en poco más de media hora
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Las obras se han convertido durante los últimos meses en parte del paisaje cotidiano de Sevilla. Vallas, desvíos y cambios de recorrido han acompañado a vecinos y comerciantes mientras avanzaban distintos proyectos, entre ellos la ampliación del Tranvibús, que desde este 28 de septiembre conecta Torreblanca, Sevilla Este y la Plaza del Duque.
El estreno permite comprobar por primera vez el resultado completo de una actuación que ha provocado opiniones muy diferentes: desde quienes valoran disponer de una conexión más rápida con el centro hasta quienes recuerdan las dificultades que las obras han causado y que están causando en comercios, tráfico y desplazamientos diarios o los embotellamientos por haber quitado un carril en cada sentido.
De las vallas al viaje directo hasta el Duque
La principal novedad ya puede medirse en minutos. Los primeros recorridos completos del TB1 entre los barrios del este y el centro se han situado entre 31 y 35 minutos, según los datos difundidos durante su primera jornada. El Ayuntamiento había calculado previamente unos 33 minutos, frente a los 55 de la conexión anterior.
La línea dispone de 16 vehículos articulados completamente eléctricos y ofrece más de 41.000 plazas diarias. En hora punta, la frecuencia prevista es de cinco minutos. El corredor completo alcanza los 12,4 kilómetros y convierte el TB1 en una nueva entrada directa al Casco Antiguo desde Torreblanca y Sevilla Este.
Entre los primeros viajeros, las impresiones recogidas tras el estreno apuntaban precisamente a la rapidez del servicio, aunque también aparecían problemas conocidos de la movilidad sevillana.
Usuarios consultados durante la primera jornada destacaban la velocidad del Tranvibús al mismo tiempo que advertían del intenso tráfico existente en el entorno de Santa Justa.
Los conductores están bastante más molestos pues el Ayuntamiento vende el "tranvibús como un éxito cuando son los responsables de haber quitado un carril en cada sentido y crear atascos, ahora lo venden por la solución cuando el problema lo han generado ellos que son unos incompetentes" decía Francisco Rojas, un conductor molesto en pleno atasco en Sevilla Este.
Las obras dejan otra cara entre vecinos y comerciantes
El resultado llega después de meses especialmente complicados en algunos puntos. Las actuaciones necesarias para llevar el Tranvibús hasta el centro afectaron a zonas como José Laguillo, Puerta Osario, Imagen, la Encarnación o la Campana.
Las molestias no fueron únicamente circulatorias. Durante las obras hubo comerciantes que denunciaron dificultades para que los clientes pudieran acceder a sus establecimientos. En José Laguillo, algunos negocios llegaron a reclamar que determinados trabajos se realizaran fuera del horario comercial para mantener libres los accesos durante el día.
"¿A mi me van a pagar todo lo que yo he perdido estos meses? No, ni compensar siquiera, para poner una línea de autobús eléctrico que es lo que han hecho" dice María que regenta un comercio en la zona.
La preocupación se extendió también al centro. Aprocom pidió en junio que se garantizara el máximo acceso posible mediante transporte público a las áreas comerciales mientras coincidían actuaciones en varios puntos de Sevilla.
La organización advertía entonces del daño económico que podían provocar las restricciones de movilidad sobre los pequeños negocios.
Incluso antes de su llegada definitiva al Duque, el acabado de algunos tramos generó quejas. En agosto se documentaron adoquines deteriorados y desperfectos en el eje entre la Campana y la Encarnación pocos meses después de su reapertura.
El Tranvibús cambia ahora la forma de llegar al centro
El debate entra desde esta semana en una etapa diferente. Ya no gira solamente alrededor de las obras, sino del funcionamiento cotidiano del nuevo modelo. La entrada del TB1 ha obligado a reorganizar varias líneas de Tussam y modifica los desplazamientos habituales de miles de usuarios.
También cambia el acceso en coche. El Ayuntamiento ha implantado un sistema de control en el eje Puñonrostro-Duque para evitar el tráfico de paso no autorizado y proteger la velocidad del Tranvibús. Residentes, trabajadores, carga y descarga, usuarios de garajes y otros supuestos contemplados mantienen el acceso bajo las condiciones establecidas por el Consistorio.
Para el sevillano que ha convivido durante meses con las obras, la prueba decisiva empieza ahora. Las primeras jornadas ofrecen tiempos de viaje próximos a los anunciados, mientras permanecen sobre la mesa cuestiones como el tráfico en determinados puntos, la adaptación a las nuevas líneas y el efecto de la reorganización sobre quienes se desplazan diariamente hasta el centro.