Cinco meses de robos a famosos en Sevilla, de las casas vacías a los asaltos con niños dentro
De Sergio Rico a Rocío Osorno: los robos a famosos en Sevilla dejan una preocupación que va más allá del dinero
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Los robos en viviendas de personajes conocidos se han convertido en una preocupación para varias familias vinculadas al deporte y la vida pública de Sevilla.
En solo cinco meses, Sergio Rico, Antony, Rocío Osorno y Morante de la Puebla han sufrido la entrada de delincuentes en sus propiedades. Los casos presentan circunstancias diferentes, pero varios comparten un elemento especialmente inquietante: los ladrones actuaron cuando había personas dentro de las casas, incluidos niños pequeños.
El último episodio, ocurrido en Bollullos de la Mitación, ha vuelto a poner sobre la mesa la seguridad de las urbanizaciones residenciales del Aljarafe sevillano.
El peligro ya no está solo en perder joyas: también en encontrarse con los ladrones
El asalto sufrido por Sergio Rico y su esposa, Alba Silva, representa uno de los episodios más graves de esta sucesión de robos.
Cinco encapuchados entraron el lunes 19 de octubre en su vivienda de la urbanización La Juliana, alrededor de las diez de la noche. El matrimonio estaba cenando con sus dos hijos, de dos años y cuatro meses, y la madre de Silva.
Los delincuentes, armados y con el rostro cubierto, exigieron joyas, relojes y otros objetos de valor. Según las informaciones difundidas sobre el suceso, el exguardameta fue atado y su suegra llegó a ser amenazada con una pistola.
La situación recuerda al asalto que sufrieron María del Monte e Inmaculada Casal en Gines, en agosto de 2023. Entonces, los intrusos retuvieron y amenazaron a cinco personas dentro del domicilio y consiguieron llevarse un botín superior al millón de euros.
En ambos casos, la violencia ejercida contra los ocupantes convirtió el robo en una experiencia que trascendió las pérdidas económicas.
Los hijos de los famosos, presentes durante varios de los robos
La presencia de menores constituye otra de las coincidencias entre algunos de los sucesos conocidos.
El 14 de octubre, el futbolista brasileño Antony sufrió un robo en su domicilio mientras disputaba un partido con el Real Betis. Su entrenador, Manuel Pellegrini, explicó posteriormente que uno de los hijos del jugador se encontraba en la vivienda durante los hechos. No hubo daños personales.
Un mes antes, el 4 de septiembre, Rocío Osorno descubrió que dos desconocidos habían entrado en su casa del Aljarafe mientras permanecía allí con sus hijos y su expareja.
La diseñadora estaba grabando contenido en la planta superior cuando detectó movimientos extraños. Al comprobar que una ventana estaba abierta, alertó a su familia y avisó a emergencias. Los intrusos consiguieron escapar antes de la llegada de la Guardia Civil.
Este tipo de situaciones tampoco es nuevo para Sergio Ramos y Pilar Rubio. En septiembre de 2023, varios delincuentes accedieron a su finca de Bollullos de la Mitación mientras el futbolista disputaba un partido. Sus cuatro hijos estaban en el inmueble acompañados por dos cuidadoras.
El Aljarafe concentra varios casos, pero no todos siguen el mismo patrón
La ubicación de las propiedades constituye otra coincidencia relevante. Bollullos de la Mitación, Gines y otras zonas residenciales del Aljarafe aparecen repetidamente entre los escenarios de estos robos.
Sin embargo, no todos los delincuentes actúan de la misma manera.
En mayo, Morante de la Puebla sufrió la sustracción de varias armas de caza en una propiedad situada entre La Puebla del Río e Isla Mayor. El torero estaba ausente y el autor consiguió llevarse rifles y escopetas, aunque no logró entrar en la vivienda principal.
En otros episodios, los ladrones aprovecharon compromisos profesionales de los propietarios. En los casos de Sergio Rico y Rocío Osorno, por el contrario, entraron cuando las familias estaban dentro.
Las coincidencias geográficas y la notoriedad de las víctimas no demuestran que exista una única banda detrás de los hechos.
Tampoco permiten establecer que todos los asaltos estuvieran planificados utilizando información sobre las rutinas de los afectados. Son extremos que requieren investigaciones individualizadas.