Sevilla recuerda a Alberto Jiménez-Becerril y Ascensión García, 26 años después de su asesinato

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Acto en recuerdo de los dos sevillanos asesinados por ETA.
Acto en recuerdo de Jiménez-Becerril y Ascen.

La calle Don Remondo de Sevilla ha acogido un acto de recuerdo a Alberto Jiménez-Becerril y Ascensión García, el concejal del PP hispalense y su esposa, asesinados por ETA el 30 de enero de 1998.

El acto, organizado por la Fundación Municipal Alberto Jiménez Becerril, ha contado con la participación de familiares de las víctimas, representantes políticos y ciudadanos.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha destacado que Jiménez-Becerril y García eran «ejemplares padres de familia» que vivían según los valores de la libertad, la democracia y el Estado de derecho.

Asesino de ETA

«ETA quiso callar, amordazar y humillar a Sevilla con su asesinato, pero la ciudad se echó a la calle para condenar el crimen y apoyar a todas las víctimas del terrorismo», ha señalado Sanz.

El alcalde ha asegurado que Sevilla «no va a olvidar» a Jiménez-Becerril y García, pese a que hay quienes «parece que quieren» que el terrorismo de ETA sea olvidado.

Recordar y no olvidar

«Es necesario decir a toda España que Sevilla no va a olvidar. No olvidar ni a Alberto Jiménez-Becerril ni a Ascensión García ni a las restantes víctimas de ETA», ha manifestado Sanz.

El acto ha concluido con la colocación de una corona de flores en el lugar donde fueron asesinados Jiménez-Becerril y García.

Una herida abierta

El asesinato de Alberto Jiménez-Becerril y Ascensión García fue un duro golpe para Sevilla y para toda España. El concejal del PP era un joven y prometedor político que estaba llamado a tener un gran futuro en la política española.

Su asesinato fue un claro mensaje de ETA a la sociedad española. Fue un intento de amedrentar a los políticos y a los ciudadanos que defienden la libertad y la democracia.

Han pasado 26 años desde el asesinato de Jiménez-Becerril y García, pero su recuerdo sigue vivo en la memoria de los sevillanos. Su asesinato fue un acto de barbarie que nunca debe olvidarse.

Hoy día muchos de esos asesinos de ETA se pasean en libertad por la calles amparados en la política.