Torturados: Muchas hipótesis y pocas certezas en torno a los dos cadáveres de Osuna

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La Guardia Civil sigue las investigaciones en torno a las dos personas halladas muertas este martes en su domicilio de Osuna y una presunta relación con el tráfico de drogas.

Las víctimas son un hombre, de nacionalidad española, de 70 años y una mujer, ucraniana, de unos 40 años. Eran pareja y desde hace unos dos años y medio residían en el número 58 de la calle Mancilla de la citada localidad.

¿Relación con el narcotráfico?

Los investigadores encontraron plantas de marihuana en la la casa siendo el motivo que les impulso a establecer una relación con el tráfico de drogas. Las investigaciones se centran en el entorno de las víctimas analizándose comunicaciones de éstas.

La hipótesis que se planteó de un doble homicidio por ajuste de cuentas cobra más relevancia teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto.

Más hipótesis

Igualmente se contempla un doble homicidio por intento de robo en la vivienda, aunque es menos posible pues tiene una entrada única y contratado un sistema de alarma de seguridad privada, no existiendo aviso de ninguna intrusión. Por su parte la puerta no parecía forzada y los Bomberos y la Policía Local de Osuna debieron abrirla.

No se descarta la hipótesis del crimen machista aunque no consta denuncia relacionada por violencia machista en la pareja. Es de prever que el juzgado de Osuna decrete el secreto de sumario próximamente.

La Guardia Civil analizar ahora los resultados forenses al no existir pruebas en el domicilio que expresar con exactitud las causas de las muertes, es de destacar que ambos cuerpos estaban en avanzado estado de descomposición estableciéndose que podían llevar semanas muertos.

Los resultados preliminares de las mismas indican que las víctimas fueron torturadas, el hombre tenía numerosos golpes y fracturas, en la zona de la cabeza y los brazos. La mujer murió asfixiada según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

La alarma la dio un vecino al observar que el desagüe del aire acondicionado vertía agua a la calle, llamó a estos vecinos pero nadie abría la puerta y los automóviles estaban en la calle aparcados, una furgoneta de la marca Citröen de color blanco y el coche de ella, un Nissan pequeño con matrícula inglesa y el volante en el lado contrario.