Papeleras y cubos de basura saturados tras un concierto.
Suciedad tras un concierto.

La otra cara de los grandes eventos en Sevilla: basura, contenedores y un problema que cuesta millones

Los grandes eventos ponen a prueba la limpieza de Sevilla: basura, contenedores y dispositivos especiales

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Los grandes acontecimientos que reúnen a miles de personas en Sevilla tienen una consecuencia inmediata más allá del tráfico o las aglomeraciones: una fuerte generación de residuos en pocas horas.

El Estadio de La Cartuja, sus accesos y otros puntos utilizados para concentraciones requieren dispositivos específicos de Lipasam, la empresa municipal de limpieza, para evitar que bolsas, envases y otros restos terminen acumulándose alrededor de papeleras y contenedores.

El problema no se limita a una cuestión de imagen. La propia normativa municipal establece obligaciones concretas para los organizadores de aquellos actos que repercuten en la limpieza de la vía pública.

La basura que dejan miles de personas en apenas unas horas

La concentración de público antes y después de conciertos, partidos y celebraciones supone uno de los momentos más exigentes para el servicio de limpieza. Lipasam reconoce que estos acontecimientos producen cantidades importantes de residuos y cuenta con brigadas especiales y maquinaria para atenderlos.

Un ejemplo reciente fue La Velada del Año VI, celebrada en el Estadio de La Cartuja en julio de 2026. Para esta cita, el Ayuntamiento preparó un operativo de 26 trabajadores y 11 vehículos destinado a las puertas, los alrededores del estadio y los principales accesos.

La planificación contemplaba vaciar previamente las papeleras y contenedores porque los asistentes suelen concentrarse en el exterior con varias horas de antelación.

Después del espectáculo estaban previstos barridos y baldeos con agua a presión, además de repasos posteriores para retirar restos y combatir los malos olores.

El esquema no es excepcional: la empresa municipal señala que despliega servicios especiales en los grandes actos y concentraciones que tienen lugar en la ciudad.

El precedente que evidenció la falta de papeleras

La gestión de residuos durante acontecimientos multitudinarios ya ha provocado críticas. Tras la final de la Copa del Rey celebrada en abril de 2026, la Organización de Consumidores y Usuarios denunció una escasez de papeleras y sistemas de recogida en distintos puntos de Sevilla.

Según la organización, esa insuficiencia terminó provocando acumulaciones de basura durante el desarrollo de la jornada.

El Ayuntamiento había preparado para aquella final un dispositivo mucho mayor que el de otros acontecimientos: Lipasam anunció 320 trabajadores y 103 vehículos para atender tanto el entorno de La Cartuja como zonas del Casco Antiguo donde podían producirse concentraciones de aficionados.

La presión sobre los puntos de recogida, además, forma parte de un problema cotidiano que trasciende los eventos. El Ayuntamiento de Sevilla cifró en 2025 en siete millones de euros anuales los recursos humanos y mecánicos dedicados a retirar residuos depositados fuera de los contenedores. Sevilla contaba entonces con 20.773 contenedores distribuidos en 3.477 ubicaciones y 16.367 papeleras.

Los organizadores también tienen obligaciones de limpieza

La ordenanza municipal establece que quienes organicen actividades capaces de generar suciedad deben adoptar medidas preventivas, disponer de recipientes suficientes y hacerse cargo de los residuos derivados directamente del evento.

La obligación comprende no solo el espacio ocupado, sino también las zonas de influencia que puedan ensuciarse por las concentraciones previas de asistentes.

La normativa exige además separar los residuos por tipologías y gestionar su retirada mediante empresas autorizadas o a través de Lipasam, previo acuerdo.

De forma paralela la empresa municipal mantiene sus propios dispositivos para grandes citas mediante barrido manual y mecánico, baldeo y vehículos específicos.

La sucesión de conciertos, partidos, fiestas y acontecimientos multitudinarios convierte así la limpieza en otra pieza de la planificación de los grandes eventos sevillanos.

Cuando decenas de miles de asistentes entran o abandonan una misma zona en pocas horas, la capacidad de recogida, el número de papeleras y contenedores y la rapidez de los servicios posteriores pasan a ser elementos determinantes para que el impacto permanezca dentro del recinto y no se traslade a las calles.