Contenedores.
Reorganización de los contenedores de basura de Sevilla.

La nueva tasa de basura llegará en octubre a Sevilla: esto es lo que pagarán miles de vecinos

Sevilla prepara una nueva tasa de basura que elevará el recibo de miles de hogares desde octubre

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El Ayuntamiento de Sevilla ultima la implantación de una nueva tasa de basura que comenzará a aplicarse a partir de octubre y que supondrá un incremento notable en el recibo de muchos hogares.

El gobierno municipal de José Luis Sanz trabaja en una ordenanza que adapta la ciudad a la Ley estatal 7/2022 de residuos y economía circular, una normativa que obliga a los ayuntamientos a repercutir el coste real del servicio de recogida y tratamiento de residuos en los ciudadanos.

La previsión municipal es que buena parte de las viviendas pase a pagar cantidades cercanas o superiores a los 100 euros anuales.

La medida llega después de varios intentos fallidos del Consistorio para sacar adelante la ordenanza fiscal. La falta de acuerdo político ha retrasado durante meses una regulación que otras ciudades españolas ya han empezado a aplicar y que ha provocado subidas similares en numerosos municipios.

El Ayuntamiento sevillano sostiene que la normativa estatal deja poco margen para evitar el nuevo cobro.

Un recibo más alto y nuevos criterios de cálculo

La nueva tasa sustituirá al sistema actual y modificará la forma en la que se calcula el coste del servicio. El Ayuntamiento de Sevilla plantea combinar distintos criterios, entre ellos la superficie de la vivienda, la generación de residuos y el comportamiento de reciclaje de cada zona de la ciudad.

En anteriores borradores ya se contemplaban diferencias entre distritos y penalizaciones para los barrios con menores índices de separación de residuos.

Las estimaciones manejadas en Sevilla apuntan a incrementos importantes respecto a las cantidades actuales. Algunos estudios y propuestas técnicas elaboradas durante la tramitación de la ordenanza cifraban subidas superiores al 40% en determinados casos.

Expertos y entidades consultadas durante el debate municipal advirtieron además de que el nuevo modelo podía duplicar el importe que pagan actualmente algunos hogares sevillanos.

La normativa estatal obliga a que la tasa cubra el coste efectivo del servicio de recogida, transporte y tratamiento de residuos. Eso incluye gastos de personal, combustible, mantenimiento, limpieza viaria y tratamiento final de la basura. Hasta ahora, parte de ese coste era asumido directamente por las cuentas municipales.

El Ayuntamiento de Sevilla busca sacar adelante la ordenanza tras dos rechazos

El gobierno local del PP ha intentado aprobar la nueva tasa en varias ocasiones sin éxito. La oposición municipal rechazó anteriores propuestas al considerar que algunos criterios no se ajustaban completamente a la normativa y por el impacto económico que tendría sobre los vecinos.

Esa situación dejó a Sevilla sin una regulación específica mientras otras capitales españolas avanzaban en la aplicación de la ley.

La falta de aprobación también ha tenido consecuencias presupuestarias. El delegado de Hacienda, Juan Bueno, reconoció recientemente que la ausencia de ingresos procedentes de la tasa de basura ha influido en el desequilibrio de las cuentas municipales y en la necesidad de elaborar un plan económico-financiero.

En paralelo, el Ayuntamiento mantiene el discurso de que la nueva tasa responde a una obligación legal derivada de la legislación europea y estatal. La Ley 7/2022 establece el principio de “quien contamina paga”, una fórmula que persigue trasladar al ciudadano el coste real de la gestión de residuos y fomentar el reciclaje.

Una subida que ya se extiende por toda España

La situación de Sevilla no es aislada. Desde 2025 numerosos municipios españoles han aprobado nuevas tasas o revisiones al alza de los recibos de basura para adaptarse a la legislación.

Las diferencias entre ciudades son amplias porque cada ayuntamiento aplica criterios distintos: consumo de agua, valor catastral, tamaño de la vivienda o número de residentes.

En algunos municipios andaluces ya se han empezado a enviar comunicaciones a los vecinos explicando los cambios y los nuevos importes. Otras ciudades han optado por escalonar las subidas o introducir bonificaciones vinculadas al reciclaje.

El debate también ha llegado al mercado del alquiler, donde propietarios e inquilinos discuten quién debe asumir el pago del nuevo recibo.

En Sevilla, la previsión municipal es aprobar definitivamente la ordenanza durante los próximos meses para activar el cobro a partir de otoño. El nuevo recibo afectará tanto a viviendas como a locales comerciales y supondrá uno de los principales cambios fiscales previstos por el Ayuntamiento para este año.