La Justicia paraliza definitivamente la construcción del barrios del Buen Aire, Sevilla deberá rehacer todo el plan urbanístico
Sevilla recibe otro golpe judicial y el plan de las 2.330 viviendas de Buen Aire queda anulado
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La justicia ha cerrado una de las principales vías con las que el Ayuntamiento de Sevilla intentaba salvar el desarrollo urbanístico de Buen Aire.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha inadmitido el recurso de casación presentado por la Gerencia de Urbanismo contra la sentencia que anuló el Plan Parcial aprobado en 2020 para este sector del noreste de la ciudad.
La decisión, fechada el 18 de marzo, es firme y deja sin efecto el planeamiento que contemplaba la construcción de 2.330 viviendas, incluidas 770 de protección oficial.
La resolución obliga ahora al gobierno municipal de José Luis Sanz a iniciar de nuevo toda la tramitación urbanística del ámbito, después de que los tribunales concluyeran que el plan aprobado durante el mandato de Juan Espadas vulneraba aspectos esenciales del ordenamiento urbanístico.
El fallo afecta a uno de los mayores desarrollos residenciales previstos en Sevilla durante las últimas décadas.
El tribunal considera que el plan excedía los límites del PGOU
La sentencia original, dictada el 3 de octubre de 2024 por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJA, estimó el recurso presentado por la mercantil A. R. Trieste S. L. contra la aprobación definitiva del Plan Parcial de Buen Aire.
El tribunal entendió que el documento incorporaba modificaciones que afectaban a determinaciones estructurales del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), algo que excedía las competencias de un instrumento de desarrollo como el aprobado por el Ayuntamiento.
Entre los aspectos cuestionados figuraban cambios relacionados con el sistema general de espacios libres y con la red viaria prevista para el sector.
Igualmente, los magistrados señalaron que el expediente no justificaba de forma suficiente las supuestas mejoras urbanísticas que se introducían respecto a la ordenación vigente.
Tras esa sentencia, Urbanismo intentó mantener vivo el proyecto mediante un recurso de casación autonómico. Sin embargo, el TSJA ha rechazado ahora esa posibilidad al considerar que no existe “interés casacional objetivo suficiente” para admitir el recurso.
Con esta decisión, la nulidad del Plan Parcial adquiere carácter definitivo y deja sin margen jurídico al Ayuntamiento para conservar el planeamiento aprobado.
El Ayuntamiento de Sevilla deberá iniciar otra vez toda la tramitación
Los propios informes técnicos municipales ya habían advertido de que la anulación del plan impedía realizar simples correcciones sobre el documento existente.
Al tratarse de una disposición de carácter general, la nulidad implica que el procedimiento debe comenzar desde cero con la redacción de un nuevo Plan Parcial adaptado a la legislación urbanística y ambiental vigente.
Ese nuevo proceso obligará a realizar una evaluación ambiental estratégica ordinaria y también una evaluación de impacto en salud, exigencias que no podrán evitarse en la nueva tramitación.
El procedimiento incluye además la elaboración de un avance del plan, la apertura de consultas públicas y la incorporación de nuevos informes sectoriales antes de alcanzar una eventual aprobación inicial.
La Gerencia de Urbanismo ya ha elevado a su comisión ejecutiva la propuesta para asumir formalmente el cumplimiento de la providencia judicial. El Ayuntamiento también deberá abonar las costas procesales derivadas del recurso rechazado, fijadas con un límite de 1.500 euros.
Las previsiones municipales apuntan a que la redefinición completa del sector requerirá varios años de trabajo administrativo y técnico antes de que pueda retomarse cualquier actuación urbanística efectiva sobre los terrenos.
Un proyecto urbanístico bloqueado desde hace más de dos décadas
El desarrollo de Buen Aire acumula más de veinte años de retrasos, recursos y conflictos administrativos. Los primeros pasos se remontan a 2003, cuando las promotoras firmaron el convenio urbanístico con el Ayuntamiento y adelantaron fondos destinados a expropiaciones y sistemas generales necesarios para ejecutar el proyecto.
Durante años, el sector permaneció paralizado sin que pudiera iniciarse su urbanización. Parte de los promotores llegó incluso a acudir a los tribunales para reclamar la devolución de las inversiones realizadas ante la imposibilidad de desarrollar los suelos.
El desbloqueo llegó en mayo de 2020, cuando el gobierno municipal encabezado entonces por Juan Espadas aprobó definitivamente el Plan Parcial. El documento contemplaba la construcción de 2.330 viviendas libres y protegidas en terrenos situados entre la autovía A-4, la SE-30 y la ronda Supernorte.
La resolución definitiva del TSJA devuelve ahora el proyecto a una fase inicial y obliga a redefinir completamente uno de los principales desarrollos residenciales previstos en el norte de Sevilla.