La Diputación de Sevilla fumiga más de 6.500 hectáreas para frenar el virus del Nilo
La Diputación de Sevilla fumiga más de 6.500 hectáreas de arrozal para frenar el riesgo del virus del Nilo
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La Diputación de Sevilla ha iniciado una nueva fase de su plan provincial de vigilancia y control de vectores con la fumigación de más de 6.500 hectáreas de arrozal en el Bajo Guadalquivir.
La actuación forma parte de la estrategia diseñada para reducir la presencia del mosquito Culex, principal transmisor del virus del Nilo Occidental, antes de que alcance su fase adulta.
Los tratamientos se concentran en algunas de las principales zonas productoras de arroz de la provincia, donde las condiciones de inundación favorecen la proliferación de este insecto durante los meses de verano.
VNO: tratamientos sobre el arrozal en varias fases
La campaña se enmarca en el plan de vigilancia correspondiente a 2026 y está coordinada técnicamente por Tragsatec. El operativo contempla tres periodos de actuación adaptados al desarrollo del cultivo y a la evolución de las poblaciones de mosquitos.
Dos de esas fases están dirigidas al control de larvas, mientras que una tercera podría activarse para combatir ejemplares adultos si los datos obtenidos mediante la red de trampas así lo aconsejan.
Durante esta primera intervención de junio se aplica Bacillus thuringiensis israelensis (Bti), una bacteria de origen natural utilizada como larvicida y autorizada tanto para el control de mosquitos como para su empleo en agricultura ecológica. El objetivo es actuar en el foco de reproducción antes de que los insectos completen su desarrollo.
Los trabajos comenzaron en la segunda semana de junio, coincidiendo con el inicio de la actividad reproductiva del mosquito en las tablas de arroz.
Para cubrir grandes extensiones se emplean avionetas, mientras que los drones permiten intervenir en parcelas de menor tamaño o con un acceso más complicado.
Los vuelos parten de los aeródromos de Isla Mayor, La Puebla del Río y Utrera. Las actuaciones alcanzan terrenos agrícolas situados en Isla Mayor, La Puebla del Río, Las Cabezas de San Juan, Los Palacios y Villafranca y Utrera, todos ellos incluidos dentro del Plan de Vigilancia y Control de Vectores desarrollado por la Diputación.
Más de 2.000 hectáreas tratadas en las primeras semanas contra el Virus del Niño (VNO)
El avance de la campaña se desarrolla de forma escalonada. Durante la semana del 8 al 12 de junio fueron tratadas 1.081 hectáreas en las pedanías de Pinzón y Chapatales, pertenecientes a Utrera y Los Palacios y Villafranca.
Posteriormente, el 16 de junio, los trabajos continuaron sobre 405 hectáreas en el entorno de La Puebla del Río. Días después comenzaron las aplicaciones en Isla Mayor, donde inicialmente se actuó sobre 550 hectáreas antes de ampliar la superficie prevista hasta alcanzar unas 2.500 hectáreas durante la misma fase de la campaña.
Según la planificación de la institución provincial, la siguiente etapa trasladará los tratamientos a La Puebla del Río y Las Cabezas de San Juan para completar la superficie programada en esta primera intervención.
Las aplicaciones se realizan desde primeras horas de la mañana para evitar las temperaturas más elevadas y siempre condicionadas por la situación meteorológica.
Igualmente, las aeronaves vuelan a menos de diez metros de altura y mantienen una distancia mínima de seguridad de 50 metros respecto a los núcleos de población.
Un plan que combina control, vigilancia y coordinación municipal sobre el Virus del Nilo
La provincia de Sevilla cuenta con unas 36.000 hectáreas dedicadas al cultivo del arroz, un entorno especialmente favorable para la reproducción del mosquito durante la temporada estival.
Por ese motivo, la Diputación mantiene desde 2025 un plan específico de vigilancia y control en 15 municipios considerados de especial seguimiento por las autoridades sanitarias.
Además de los tratamientos aéreos, el dispositivo incorpora una red permanente de vigilancia entomológica y sistemas de trampeo para analizar la evolución de las poblaciones de mosquitos.
La información obtenida permite ajustar las actuaciones en función del nivel de riesgo detectado.
La institución también desarrolla trabajos de planificación durante el invierno y coordina las medidas con los ayuntamientos, responsables de actuar dentro de los cascos urbanos.
A ello se suma una campaña de información dirigida tanto a colectivos estratégicos como a la población general. En conjunto, la Diputación señala que ha destinado seis millones de euros al desarrollo de este plan durante los dos últimos años.