Fibromialgia, una enfermedad ‘invisible’ que padecen miles de sevillanos

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Fachada del Hospital Virgen del Rocío.
Hospital Universitario Virgen del Rocío.

La fibromialgia es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo. A pesar de su prevalencia, sigue siendo poco comprendida y a menudo pasa desapercibida.

Quienes la padecen enfrentan desafíos diarios y luchan contra síntomas que presenta que pueden afectar su calidad de vida. En Sevilla y provincia hay miles de personas que padecen esta dolencia.

Explicamos los síntomas comunes de la fibromialgia, los tratamientos disponibles y algunas estrategias para aliviar el dolor, con el objetivo de proporcionar una mayor comprensión y apoyo a quienes viven con esta condición.

En España, según EPISER, en estudio realizado por la Sociedad Española de Reumatología en 2000, en la población española hay una prevalencia de la fibromialgia del 2,73%, con un 4,2% para el sexo femenino y un 0,2% para el masculino, en Sevilla las cifras son similares.

La fibromialgia como enfermedad

La fibromialgia es un trastorno crónico caracterizado por dolor generalizado en todo el cuerpo, sensibilidad extrema en los puntos de presión y fatiga persistente. Aunque la causa exacta aún no se comprende completamente, se cree que la fibromialgia involucra una interacción compleja entre factores genéticos, hormonales y ambientales. A menudo, la enfermedad se diagnostica incorrectamente debido a la falta de pruebas objetivas y a la variabilidad de los síntomas.

Los síntomas de la fibromialgia pueden variar en intensidad y pueden incluir dolor muscular y articular, rigidez matutina, trastornos del sueño, dificultades cognitivas (conocidas como «niebla cerebral»), dolores de cabeza, problemas digestivos y sensibilidad a estímulos sensoriales como la luz y el ruido. Estos síntomas pueden tener un impacto significativo en la vida diaria de quienes la padecen, afectando su capacidad para trabajar, relacionarse socialmente y llevar a cabo actividades cotidianas.

El diagnóstico de la fibromialgia se basa principalmente en los síntomas clínicos y en la exclusión de otras enfermedades.

No existen pruebas de laboratorio específicas para confirmar la presencia de la enfermedad, lo que a menudo lleva a un retraso en el diagnóstico y a la frustración de los pacientes. Sin embargo, es fundamental que los médicos tomen en serio los síntomas reportados por los pacientes y realicen una evaluación integral para descartar otras afecciones.

Tratamiento de la fibromialgia

El tratamiento de la fibromialgia se centra en aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Un enfoque múltiple es fundamental, que puede incluir medicamentos para el control del dolor, terapia física, terapia ocupacional, asesoramiento psicológico y cambios en el estilo de vida.

Los analgésicos sin receta, como el paracetamol o el ibuprofeno, pueden ayudar a aliviar el dolor leve a moderado, mientras que los medicamentos recetados, como los antidepresivos y los relajantes musculares, pueden ser útiles en casos más graves.

Además de los tratamientos convencionales, existen enfoques complementarios que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la fibromialgia.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) se ha demostrado efectiva en el manejo del dolor crónico y puede ayudar a los pacientes a desarrollar estrategias de afrontamiento y a cambiar patrones de pensamiento negativos. La terapia física, que incluye ejercicios de bajo impacto y estiramientos, puede mejorar la fuerza muscular y la flexibilidad, reduciendo así la intensidad del dolor.

Otros factores que influyen

El control del estrés también es crucial para las personas con fibromialgia, ya que el estrés puede desencadenar o empeorar los síntomas. Las técnicas de relajación, como la meditación y la respiración profunda, pueden ayudar a reducir la ansiedad y promover la relajación muscular.

Además, el apoyo emocional y social es fundamental para quienes viven con fibromialgia. Participar en grupos de apoyo o buscar el consejo de un terapeuta puede brindar un espacio seguro para compartir experiencias y encontrar apoyo en otros que comprenden los desafíos de vivir con esta enfermedad.

En cuanto a los cambios en el estilo de vida, se ha demostrado que una dieta saludable y equilibrada, rica en frutas, verduras y alimentos antiinflamatorios, puede tener un impacto positivo en los síntomas de la fibromialgia.

Además, es importante establecer rutinas de sueño regulares y asegurarse de obtener suficiente descanso, ya que la falta de sueño puede empeorar la fatiga y el dolor.

La fibromialgia aunque puede ser invisible a simple vista, los síntomas debilitantes y la carga emocional que conlleva son muy reales. Es importante que la sociedad en general y los profesionales de la salud estén informados y sean comprensivos con quienes padecen esta enfermedad. Al proporcionar un diagnóstico temprano, tratamientos adecuados y un apoyo, podemos ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con fibromialgia y aliviar su carga diaria de dolor y fatiga.