El crimen de Jesús Rosado en Palomares del Río ya tiene horizonte para el juicio, el acusado se enfrenta a prisión permanente revisable
La familia teme que los plazos de la prisión preventiva puedan provocar su puesta en libertad antes de la vista oral
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El asesinato de Jesús Rosado Jiménez, ocurrido durante la noche de Halloween de 2022 en Palomares del Río, llegará previsiblemente a juicio a principios de 2027.
La Audiencia Provincial de Sevilla trabaja para celebrar en febrero la vista oral contra Antonio Manuel S. V., conocido como el Kirro, acusado por la muerte del joven de 18 años.
La fecha resulta especialmente importante para la familia, que lleva cuatro años esperando el proceso y teme que el encausado pueda recuperar la libertad provisional antes de sentarse ante un jurado popular.
La Audiencia de Sevilla acelera los trámites para evitar problemas con la prisión preventiva
La Oficina del Jurado ha impulsado la tramitación del procedimiento con la intención de que el juicio se celebre antes de marzo de 2027. El calendario judicial adquiere especial relevancia por los límites legales de la prisión provisional y la posibilidad de que deban revisarse las medidas cautelares del acusado.
La previsión sitúa la vista oral en febrero, aunque todavía no consta una fecha concreta. El tribunal estará presidido por el magistrado Juan Jesús García Vélez, encargado de dirigir las sesiones en las que un jurado popular deberá pronunciarse sobre los hechos atribuidos al procesado.
El procedimiento ha permanecido durante cuatro años en fase de instrucción en un juzgado de Coria del Río, cuya elevada carga de trabajo, especialmente por investigaciones relacionadas con el narcotráfico, ha condicionado la tramitación. Durante ese periodo también se han sucedido varios jueces titulares.
El calendario de la Audiencia añade otra circunstancia: enero de 2027 estará dedicado al sorteo bienal de los 2.000 ciudadanos sevillanos que podrán integrar los tribunales del jurado durante los dos años siguientes. Por ello, el asesinato de Palomares podría convertirse en el primer juicio con jurado del nuevo año.
La familia de Jesús Rosado pide la máxima pena para el acusado
Los padres de la víctima, José Manuel Rosado y María del Carmen Jiménez, han mantenido su preocupación por la duración del procedimiento. Ambos recibieron información sobre los preparativos judiciales durante una reunión con Luis Revilla, letrado de la Administración de Justicia y responsable de la Oficina del Jurado de Sevilla.
La acusación ejercida por la madre reclama prisión permanente revisable para el Kirro. Su planteamiento sostiene que el crimen se cometió en un contexto de actuación grupal u organización criminal, una circunstancia cuya concurrencia y relevancia penal deberá examinar el tribunal.
La familia considera especialmente preocupante una eventual excarcelación antes del juicio por el riesgo de que el acusado pudiera eludir la acción de la Justicia. Esa posibilidad constituye uno de los principales motivos de inquietud mientras se concreta el señalamiento.
Coincidiendo con el cuarto aniversario del asesinato, la madre ha convocado una concentración en Palomares del Río para recordar a su hijo y mantener visible la reclamación de justicia.
Una agresión de varios minutos y una condena anterior a un menor
El procedimiento contra el Kirro no es la primera respuesta judicial al asesinato. La jurisdicción de Menores ya condenó a Manuel C. M., conocido como el Cardo, a nueve años de internamiento en régimen cerrado y cinco adicionales de libertad vigilada por asesinato y tentativa de robo con violencia.
La sentencia estableció que Jesús Rosado sufrió una agresión en la que participaron al menos dos atacantes, que actuaron desde distintas posiciones y en varias fases. Uno llevaba una máscara para ocultar su rostro. Entre las armas utilizadas figuraban una barra extensible de hierro y una navaja que no llegó a recuperarse.
Según los hechos declarados probados, el joven no tuvo oportunidad de defenderse, escapar o recibir ayuda durante el ataque.
En el grupo había al menos cinco personas. Otros tres implicados, menores de edad, no han recibido condena penal por estos hechos. Los padres de Jesús sostienen que también deben responder quienes participaron en el cerco y la intimidación de su hijo, aunque no fueran quienes utilizaron las armas.