Dos nuevos radares fijos comienzan a operar en carreteras de Sevilla

Con estas nuevas incorporaciones, la DGT refuerza su estrategia de vigilancia en carretera, apostando por la tecnología como herramienta clave para mejorar la seguridad vial

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Aviso control de radar.
Nuevos radares en Sevilla.

La provincia de Sevilla cuenta desde este lunes con dos nuevos radares fijos en su red viaria. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado estos dispositivos de control de velocidad en dos puntos clave: en el kilómetro 0,700 de la autovía A-49 y en el kilómetro 5,818 de la carretera A-8005. La medida se enmarca dentro de un ambicioso plan que contempla la instalación de 122 nuevos radares a lo largo del presente año en diferentes puntos del país.

Además de los equipos situados en Sevilla, Andalucía suma otro radar fijo en la provincia de Cádiz, concretamente en la A-491, a la altura del kilómetro 4,350. En total, son nueve los nuevos radares fijos que entran en funcionamiento esta semana en el territorio nacional, junto con otros ocho de tramo.

Las nuevas instalaciones se reparten entre varias comunidades autónomas, entre ellas Canarias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid. En Tenerife, por ejemplo, se han activado cinco radares (tres fijos y dos de tramo), mientras que en la Comunidad Valenciana se han puesto en marcha tres de tramo en Castellón y Valencia. Castilla-La Mancha incorpora dos nuevos puntos fijos en Guadalajara y Toledo, y Madrid refuerza su red con dos radares de tramo en la M-521.

Correctamente señalizados

Desde la DGT se ha subrayado que todos los dispositivos están correctamente señalizados en carretera y disponibles en su página web, además de haber sido comunicados a los operadores de navegación para su integración en los sistemas GPS. Durante el primer mes de funcionamiento, las infracciones de velocidad no conllevarán sanción, aunque los conductores recibirán una carta informativa para advertirles del exceso. Una vez transcurrido este periodo de aviso, comenzará la imposición de multas.

El organismo, dirigido por Pere Navarro, insiste en que existe una correlación directa entre la velocidad y el riesgo de siniestralidad. Según sus estudios, un incremento de apenas 1 km/h puede elevar entre un 2% y un 3% la probabilidad de sufrir un accidente grave. Aumentos más significativos, como los 10 km/h analizados en el informe europeo elaborado por Van den Berghe & Pelssers, pueden llegar a triplicar el riesgo de fallecimiento en caso de colisión.

Los radares fijos controlan la velocidad puntual en el lugar donde están ubicados, mientras que los radares de tramo calculan la velocidad media entre dos puntos mediante la lectura de la matrícula y el tiempo de paso. En ambos casos, su objetivo es reducir la velocidad en carretera y, con ello, los accidentes de tráfico.

Con estas nuevas incorporaciones, la DGT refuerza su estrategia de vigilancia en carretera, apostando por la tecnología como herramienta clave para mejorar la seguridad vial.