La Hermandad de la O y la leyenda de la Cruz del Nazareno

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Hermandad de la O, Nazareno de la calle Castilla, el Jorobaito.
Nazareno de la O.

La Hermandad de la O, con sede en la Iglesia de Nuestra Señora de la O de Triana, tiene como titular a Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Esta hermosa imagen es una obra maestra barroca del escultor Pedro Roldán, uno de los grandes imagineros del Siglo de Oro.

La imagen representa a Jesús camino del Calvario, cargando con la Cruz al hombro. La Cruz, en sí misma, es una pieza magnífica que llama la atención por estar revestida de carey, una concha de tortuga traída de las Indias que era de gran valor.

La Cruz del Nazareno de la O tiene su propia leyenda

Se cuenta que, en la época de los descubrimientos, la Hermandad quiso mejorar la cruz original que portaba la imagen. Para ello, encargaron una nueva cruz de madera de cedro.

Sin embargo, una vez terminada, no les satisfizo del todo, ya que la veían demasiado simple al lado de la rica escultura.

Un día, durante la celebración de la misa de la Hermandad, el capellán que predicaba, para tranquilizar a los hermanos preocupados por la cruz, dijo: «No os preocupéis, que Dios proveerá»

El misterio de la Cruz de Carey

La Hermandad de la O de Sevilla guarda un tesoro con una historia fascinante: la Cruz de Carey. Según la leyenda, un día, mientras se celebraba la Misa, varios hombres vestidos de marineros llegaron a la iglesia con un gran fardo. Depositándolo en el pórtico, exclamaron:

«¡Este es el pago de una promesa que habíamos hecho al salvarnos el Señor de un naufragio en los mares del Sur!»

Al abrir el fardo, se encontraron con unas riquísimas y cuantiosas piezas de concha de carey.

La Hermandad, sin dudarlo, decidió usarlas para revestir la Cruz del Señor Nazareno. El artista Manuel José Domínguez realizó un trabajo magistral, adornando la cruz con cantoneras de plata.

En el año 1725, un hermano de la Hermandad de la O, Julio Reinoso, donó un carey de gran valor, proveniente de las Indias, para la creación de la Cruz de Guía.

Seis años después, en 1731, Domingo Balbuena diseñó la traza de la cruz, mientras que Manuel José Domínguez se encargó de repujar las cantoneras. La plata utilizada en la cruz se obtuvo gracias a las donaciones de los hermanos de la cofradía, alcanzando un total de once onzas.

Otra versión de la leyenda cuenta que un marinero, agradecido por la protección del Señor durante sus viajes a las Américas, regaló la cruz a la Hermandad. Según esta versión, dos hombres la depositaron en la puerta de la iglesia sin revelar su identidad o el origen del regalo.

Sea cual sea la historia verdadera, la Cruz de Carey es una pieza única que se puede admirar en la Iglesia de la O.

Durante la Semana Santa, la cruz procesiona por las calles de Sevilla, convirtiendo la ciudad en un templo y un museo vivo.