Virus del Nilo: un experto explica por qué aumentan los casos en Sevilla sin que el virus sea más peligroso
El virus del Nilo vuelve a poner a Sevilla en el centro de la alerta: por qué aumentan los casos sin que el virus sea más peligroso
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El virus del Nilo Occidental, Sevilla, la Junta de Andalucía y el inmunólogo Alfredo Corell vuelven a situarse en el foco de la actualidad sanitaria tras confirmarse la primera muerte de la temporada relacionada con esta infección.
Si bien el número de diagnósticos ha crecido respecto a campañas anteriores, los especialistas piden interpretar las cifras con cautela. El incremento de casos responde, en gran medida, a un sistema de vigilancia más amplio que ahora también identifica infecciones leves que antes pasaban desapercibidas.
Una vigilancia más amplia cambia la fotografía de la enfermedad
La actual campaña supone un cambio en la forma de contabilizar la circulación del virus en Andalucía. Por primera vez, las autoridades sanitarias incluyen en sus estadísticas tanto los casos graves como los leves, una diferencia metodológica que explica parte del aumento registrado durante las primeras semanas del verano.
Hasta ahora, la mayoría de las notificaciones correspondían a pacientes hospitalizados con afectación neurológica. El nuevo protocolo incorpora pruebas diagnósticas a personas con síntomas compatibles que no requieren ingreso, ofreciendo una imagen más completa de la circulación del virus.
Según los datos comunicados por la Consejería de Salud, también se han intensificado los estudios de laboratorio, los cribados en pacientes con sospecha de arbovirosis y los controles realizados a donantes de sangre, sin que estos últimos hayan detectado resultados positivos.
El objetivo es identificar infecciones de manera precoz para activar antes las medidas de prevención allí donde exista mayor riesgo.
Los especialistas recuerdan que un mayor número de diagnósticos no implica necesariamente que el virus haya aumentado su capacidad de transmisión ni que provoque cuadros más agresivos que en temporadas anteriores.
Sevilla concentra los casos en un verano marcado por el clima
La provincia de Sevilla vuelve a reunir la totalidad de los casos humanos detectados hasta el momento, una circunstancia que coincide con unas condiciones ambientales especialmente favorables para la proliferación de mosquitos.
Las abundantes lluvias registradas durante el invierno han dejado numerosas zonas con agua estancada, mientras que las altas temperaturas de la primavera y el inicio del verano han acelerado el desarrollo de estos insectos.
A ello se suma la elevada presencia de agua en los arrozales del Bajo Guadalquivir y la inundación excepcional de las marismas de Doñana, factores que favorecen la reproducción del mosquito transmisor.
Los expertos recuerdan que el calor no genera el virus, sino que facilita el ciclo biológico del vector que lo transmite. El virus mantiene su circulación natural entre aves silvestres y mosquitos, mientras que las personas representan huéspedes accidentales y apenas desempeñan un papel en la transmisión de la enfermedad.
Otra de las hipótesis que manejan los especialistas es que la escasa circulación registrada durante 2025 pudiera haber reducido la inmunidad natural de parte de la población de aves, consideradas el principal reservorio del virus, favoreciendo una mayor actividad durante este verano.
Los casos graves siguen siendo minoritarios, pero requieren máxima atención
Pese al aumento de diagnósticos, los profesionales sanitarios insisten en que la inmensa mayoría de las personas infectadas nunca llega a desarrollar una enfermedad grave.
Aproximadamente ocho de cada diez contagios transcurren sin síntomas, mientras que la mayor parte del resto presenta un cuadro leve parecido a una gripe estival, con fiebre, cansancio, dolor muscular, cefalea o malestar general.
Solo una pequeña proporción evoluciona hacia formas neuroinvasivas como meningitis, encefalitis o parálisis flácida. Estos casos afectan sobre todo a personas de edad avanzada o con patologías que comprometen su sistema inmunitario y son los que concentran el mayor riesgo de complicaciones.
Precisamente por ello, los especialistas consideran prioritario reforzar las medidas de protección frente a las picaduras de mosquitos, especialmente entre la población más vulnerable.
El uso de repelentes autorizados, ropa que cubra brazos y piernas durante las horas de mayor actividad del mosquito y la eliminación de pequeños puntos de agua estancada siguen siendo las recomendaciones básicas para reducir el riesgo de exposición.
La campaña de vigilancia epidemiológica de 2026 es la más amplia desplegada hasta ahora en Andalucía, con más controles ambientales, mayor coordinación entre administraciones y nuevas herramientas para detectar la circulación del virus.
Los responsables sanitarios consideran que este refuerzo permitirá conocer con mayor precisión la evolución de la enfermedad durante los próximos meses, un periodo en el que tradicionalmente siguen notificándose nuevos casos hasta bien entrado el otoño.