Un médico pide ayuda a la Guardia Civil tras una brutal amenaza durante una urgencia en Lora del Río
Nueva agresión a un médico en Sevilla durante una urgencia a domicilio: el facultativo tuvo que pedir ayuda a la Guardia Civil
Una nueva agresión verbal a personal sanitario ha vuelto a encender las alarmas en la provincia de Sevilla después de que un médico del centro de salud Virgen de Setefilla, en Lora del Río, denunciara haber sido amenazado e insultado mientras atendía una urgencia médica en un domicilio particular.
El incidente, ocurrido el pasado domingo 12 de abril, ha sido condenado públicamente por el Sindicato Médico de Sevilla, que reclama una respuesta más contundente para frenar este tipo de situaciones que, según advierten, se repiten con demasiada frecuencia en la sanidad pública andaluza.
Una asistencia médica que terminó en tensión y amenazas
Los hechos se produjeron en torno a las 16:30 horas, cuando un médico y un enfermero del dispositivo de urgencias acudieron a una vivienda de Lora del Río para asistir a un paciente que acababa de sufrir una crisis epiléptica.
A su llegada, el equipo sanitario realizó la valoración correspondiente y comprobó que el episodio había remitido y que el afectado se encontraba estable en ese momento.
No obstante, tras examinar la situación clínica y teniendo en cuenta antecedentes recientes de episodios similares, el facultativo consideró oportuno recomendar el traslado del paciente a un centro hospitalario de Sevilla para una evaluación más exhaustiva.
Según la información trasladada por la familia al personal médico, la crisis podría estar relacionada con un posible consumo de sustancias, un aspecto que también influyó en la decisión clínica adoptada por el profesional.
Fue precisamente entonces cuando, de acuerdo con la denuncia realizada por el sindicato, el padre del paciente mostró un rechazo frontal a la recomendación sanitaria y reaccionó de forma violenta verbalmente contra el médico.
El presunto agresor comenzó a insultar y amenazar al facultativo con expresiones como “sinvergüenza” y “esto no va a quedar así”, en una escena de gran tensión delante del resto de presentes.
El conflicto continuó en el centro de salud tras la asistencia
Lejos de finalizar en el domicilio, el altercado continuó poco después cuando el equipo sanitario regresó al centro de salud Virgen de Setefilla tras concluir la atención domiciliaria.
Según el relato difundido por el Sindicato Médico de Sevilla, el mismo individuo acudió hasta las instalaciones sanitarias y accedió al interior del recinto manteniendo una actitud agresiva y alterada.
Una vez dentro, elevó nuevamente el tono, increpó al profesional y generó una situación de gran nerviosismo entre los trabajadores presentes en el centro. Ante el aumento de la tensión y el temor a que la situación pudiera derivar en una agresión física, el médico optó por solicitar la intervención inmediata de la Guardia Civil.
Los agentes se desplazaron rápidamente hasta el centro sanitario, donde procedieron a identificar al presunto agresor y lograron controlar la situación sin que se produjeran daños físicos ni lesiones personales. Tras lo sucedido, el facultativo afectado interpuso la correspondiente denuncia formal ante las autoridades.
El Sindicato Médico exige más protección para los sanitarios
Tras conocerse lo ocurrido, el Sindicato Médico de Sevilla ha condenado públicamente la agresión y ha reclamado medidas urgentes y eficaces para reforzar la seguridad de los profesionales sanitarios en su puesto de trabajo.
La organización ha mostrado su preocupación por el aumento de amenazas, insultos y agresiones que sufren médicos y enfermeros durante el ejercicio de su labor asistencial.
Desde el sindicato recuerdan que los trabajadores de la sanidad pública desempeñan una función esencial y que no puede normalizarse que desarrollen su actividad en un clima de miedo o inseguridad. “No podemos permitir que trabajar se convierta en una situación de riesgo”, han advertido desde la organización tras este nuevo episodio.
La entidad insiste en la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en centros de salud y servicios de urgencias, especialmente en actuaciones fuera de los recintos sanitarios, donde los profesionales pueden encontrarse en situaciones de especial vulnerabilidad.
También reclaman campañas de concienciación social para recordar que cualquier agresión a personal sanitario constituye un delito y puede acarrear consecuencias penales.
Este nuevo incidente vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad en la sanidad pública y la protección de unos profesionales que, mientras atienden emergencias y cuidan de la población, siguen enfrentándose a episodios de violencia en el ejercicio de su trabajo diario.