Se hizo pasar por cura y arruinó a cinco familias: condenado en Sevilla tras un engaño millonario
Condenado en Sevilla el falso cura que engañó a cinco familias vulnerables con un préstamo inexistente
La Audiencia Provincial de Sevilla ha dictado sentencia contra Manuel T., conocido por hacerse pasar por sacerdote y promotor de una supuesta fundación solidaria, tras probarse que utilizó esa identidad para ganarse la confianza de personas en situación económica crítica.
La resolución judicial considera acreditado que el acusado ideó una estrategia basada en la apariencia de solvencia y compromiso social para captar a víctimas que atravesaban dificultades económicas severas.
Las cinco personas afectadas acudieron a él tras conocer, a través de terceros, que supuestamente gestionaba préstamos y refinanciaciones de deuda.
En este contexto, Manuel T. y otro implicado ofrecieron una solución financiera que prometía aliviar la presión económica de los afectados. La propuesta consistía en la concesión de un préstamo de 65.500 euros, que debía devolverse en un plazo breve.
Pero la operación exigía que los solicitantes aportaran sus propiedades como garantía, lo que generó una falsa sensación de seguridad en el acuerdo.
El acusado reforzó su credibilidad afirmando que necesitaba liquidez temporal para cumplir con los fines de una fundación dedicada a ayudar a presos y sus familias.
Este argumento resultó clave para convencer a las víctimas, que confiaron en la supuesta finalidad altruista de la operación.
Una operación financiera ficticia con graves consecuencias del falso cura
Según recoge la sentencia, en enero de 2012 se formalizó una escritura de préstamo hipotecario que incluía las propiedades de los afectados como garantía.
En el documento se hacía constar la entrega previa de 144.600 euros, distribuidos entre efectivo y cheques nominativos a favor del acusado.
Sin embargo, el tribunal concluye que dicha cantidad nunca fue entregada a las víctimas. No existe constancia de la recepción del dinero en efectivo ni de que los cheques se utilizaran en beneficio de los afectados.
A pesar de ello, los perjudicados quedaron obligados a devolver una suma superior a los 150.000 euros, incluyendo intereses.
La consecuencia directa de esta operación fue especialmente grave: los afectados no solo no recibieron el dinero prometido, sino que además perdieron sus propiedades al no poder hacer frente a la deuda reclamada judicialmente.
El perjuicio económico generado fue calificado por la sala como significativo y determinante para la condena.
Condena judicial y antecedentes del acusado
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla ha impuesto a Manuel T. una pena de dos años y un día de prisión, además de una multa económica. La sentencia considera probado que actuó con la intención de obtener un beneficio ilícito inmediato mediante el engaño.
El tribunal también ha tenido en cuenta antecedentes judiciales relacionados con hechos similares. En una resolución previa, se describía al acusado como el principal artífice del fraude, destacando su habilidad para construir una imagen de solvencia económica y compromiso social que resultaba creíble para sus víctimas.
En esa misma línea, se subraya que el acusado hacía creer que atravesaba problemas puntuales de liquidez, minimizando su gravedad y prometiendo compensaciones generosas a quienes le ayudaran. Esta narrativa fue clave para consolidar el engaño.
Por otro lado, la sentencia absuelve al acusado y a otro implicado en relación con una operación distinta vinculada a la venta de una nave industrial, al considerar que no se practicaron diligencias suficientes para determinar su participación en esos hechos.
El fallo también refleja una reducción respecto a las penas inicialmente solicitadas por el Ministerio Fiscal, que pedía cinco años de prisión. Pero la condena final reconoce el impacto económico y personal sufrido por las víctimas, que confiaron en una figura que supo explotar su situación de necesidad.