La estatua de Curro tirada en una arqueta.
Estado en el que se encontró la estatua de Curro, la mascota de la EXPO 92 de Sevilla.

Roban la estatua de Curro en Sevilla un mes después de su inauguración y aparece horas más tarde

Curro reaparece tras un robo vandálico un mes después de regresar a la Barqueta

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La imagen de Curro, la inolvidable mascota de la Expo 92, ha vuelto a situarse en el centro de la actualidad sevillana por un episodio que ha provocado indignación entre numerosos ciudadanos.

Apenas un mes después de que el Ayuntamiento de Sevilla instalara una nueva escultura en la Puerta de la Barqueta como parte de la remodelación integral de este acceso a la Isla de la Cartuja, la figura fue arrancada de su emplazamiento en un acto vandálico.

Horas más tarde, varios ciudadanos localizaron la estatua en una fuente situada a escasa distancia del lugar donde había sido colocada.

Una escultura pensada como homenaje permanente a la Expo 92

La instalación de Curro formaba parte de las actuaciones ejecutadas en la renovación urbana de la Puerta de la Barqueta, uno de los accesos históricos al recinto donde se celebró la Exposición Universal de 1992.

La intervención municipal incluyó la mejora del espacio público y la recuperación de distintos elementos vinculados al legado de aquel acontecimiento internacional, con una inversión de 500.000 euros sobre una superficie cercana a los 5.000 metros cuadrados.

La escultura fue inaugurada el pasado 11 de junio con el objetivo de convertirse en un nuevo punto de encuentro para vecinos y visitantes. El diseño permitía que las personas pudieran sentarse junto a la figura para fotografiarse, recuperando así uno de los símbolos más reconocibles de la Sevilla de 1992.

Sin embargo, la iniciativa apenas ha permanecido unas semanas intacta. La desaparición de la estatua fue confirmada durante la jornada del domingo por fuentes municipales, que calificaron lo sucedido como un acto vandálico e informaron del inicio de una investigación para esclarecer la autoría de los hechos.

La figura apareció en una fuente cercana

Pocas horas después de conocerse el robo, varios ciudadanos localizaron la escultura en una fuente de la Isla de la Cartuja, próxima al lugar donde había sido instalada originalmente.

El hallazgo permitió recuperar la pieza, aunque el incidente ha reabierto el debate sobre la protección del mobiliario urbano y de los elementos patrimoniales expuestos en espacios públicos.

Las personas que encontraron la estatua difundieron imágenes del hallazgo a través de las redes sociales y criticaron tanto el acto vandálico como la vulnerabilidad de una pieza fabricada en fibra de vidrio, un material más ligero y menos resistente frente a este tipo de acciones.

También señalaron que algunos trabajos de la remodelación del entorno todavía presentaban aspectos pendientes de finalización.

Por el momento, el Ayuntamiento de Sevilla no ha informado de daños estructurales en la escultura ni ha detallado cuándo volverá a instalarse en su ubicación original, aunque mantiene abierta la investigación para identificar a los responsables.

Un símbolo con fuerte valor sentimental para Sevilla

Curro continúa siendo uno de los grandes iconos de la historia reciente de Sevilla. Diseñado por el ilustrador alemán Heinz Edelmann para representar la Exposición Universal de 1992, el personaje se convirtió en uno de los emblemas más recordados de aquel evento, que transformó la ciudad con nuevas infraestructuras y la urbanización de la Isla de la Cartuja.

Precisamente por ese valor simbólico, la colocación de la escultura había sido presentada como un homenaje permanente a la mascota de la Expo y como un elemento destinado a reforzar la memoria de aquella cita internacional.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, destacó durante la inauguración que Sevilla carecía hasta ahora de un recuerdo estable dedicado a Curro y defendió su incorporación al espacio público como parte de la recuperación del legado de 1992.

El robo y posterior hallazgo de la estatua han generado numerosas reacciones entre vecinos y usuarios de redes sociales, que lamentan que una figura incorporada hace tan poco tiempo haya sido objeto de vandalismo.

El episodio vuelve a poner sobre la mesa el impacto que este tipo de actos tiene sobre el patrimonio urbano y sobre las inversiones realizadas para recuperar espacios emblemáticos de la ciudad.