Protestas por los retrasos en las revisiones de cáncer de mama en Sevilla

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Prueba de prevención del cáncer de mama.
Mamografía realizada en un hospital.

Las pacientes con cáncer de mama del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla están enfrentando una situación preocupante: esperas de hasta cuatro meses para sus revisiones anuales o semestrales. La Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama) denuncia que estos retrasos se arrastran desde principios de 2023, con un aumento significativo después del verano.

Las afectadas relatan que en febrero se estaban atendiendo pacientes que debían haber sido revisadas en octubre. Esto genera un impacto negativo en la «fiabilidad» de las pruebas previas a la consulta con el oncólogo, como mamografías o análisis, que se realizan a tiempo pero sin la posterior revisión médica oportuna. Además, la prolongada espera aumenta la angustia y el miedo a una posible recaída.

Amama indica que la mayoría de los casos afectados son mujeres que finalizaron sus tratamientos y están en la fase de revisiones. La presidenta de la asociación, Ángela Claverol, explica que esta demora genera «gran incertidumbre y un agravamiento psicológico» en las pacientes, quienes siguen siendo «pacientes de riesgo».

Retrasos en las primeras citas

Las mujeres recién diagnosticadas también se ven afectadas. La primera cita con el oncólogo o el servicio de cirugía puede retrasarse hasta tres meses, lo que puede tener un impacto negativo en el estadio de la enfermedad.

Por si fuera poco, Amama denuncia demoras de hasta dos años en las cirugías de reconstrucción mamaria, incumpliendo la ley que establece un plazo máximo de seis meses. «Es sangrante lo que está pasando», afirma Claverol.

Amama denuncia la falta de respuesta del Hospital Virgen del Rocío a los retrasos en las revisiones de cáncer de mama. La asociación se reunió con el gerente del hospital, Manuel Molina Muñoz, en octubre, pero no se encontraron soluciones. «Nos dijeron que no podían hacer mucho más, que no tenían más oncólogos y que la actividad había aumentado», afirma Ángela Claverol, presidenta de Amama.

El hospital admite las demoras, pero las justifica por el aumento de la actividad en el servicio de Oncología. Afirman que las consultas prioritarias son las de pacientes con tratamiento activo, mientras que las revisiones pueden retrasarse al considerarse que la situación de estas pacientes está controlada.

Sin embargo, Amama critica que las pacientes con cáncer de mama, incluso en fase de revisión, siguen siendo «pacientes de riesgo». La espera prolongada aumenta la incertidumbre y el miedo a una recaída, lo que agrava la situación emocional de las afectadas.

El Virgen del Rocío asegura que está trabajando para solucionar el problema con la ampliación de consultas e intensificación del servicio. No obstante, Amama no se muestra satisfecha con las medidas tomadas y exige soluciones más contundentes.

Es necesario que se tomen medidas urgentes para solucionar los retrasos en las revisiones de cáncer de mama. Las pacientes no pueden seguir esperando meses para recibir la atención médica que necesitan.