“Pagamos impuestos y aquí no viene nadie”, la protesta de los vecinos de la Gran Plaza
Gran Plaza: vecinos y comerciantes denuncian décadas de deterioro en uno de los enclaves históricos de Nervión
Durante décadas la Gran Plaza de Nervión fue uno de los grandes puntos de encuentro del este de Sevilla. Concebida dentro del desarrollo urbano diseñado por el arquitecto Aníbal González, la rotonda y sus calles adyacentes nacieron como un espacio de paseo arbolado que conectaba barrios emergentes con el centro de la ciudad.
Los primeros vecinos recuerdan aquel paisaje como un lugar lleno de palmeras, fuentes y jardines cuidados que invitaban a caminar sin prisa.
Hoy la imagen que describen residentes y comerciantes es muy distinta. Denuncian que el entorno arrastra desde hace años un proceso de deterioro urbano marcado por suciedad, problemas de mantenimiento en acerados y jardines y una creciente sensación de inseguridad.
Estas quejas han sido trasladadas en numerosas ocasiones al Ayuntamiento de Sevilla, pero muchos vecinos consideran que las respuestas han resultado insuficientes.
Ante esta situación la asociación de vecinos de Gran Plaza y Ciudad Jardín ha decidido convocar una manifestación para exigir soluciones.
La protesta está prevista para el miércoles 18 de marzo a las siete de la tarde y recorrerá el tramo entre la rotonda de Gran Plaza y la avenida Luis de Morales. Con esta convocatoria el colectivo pretende visibilizar problemas que aseguran arrastrar desde hace más de tres décadas.
Entre las preocupaciones más visibles destaca la presencia habitual de personas que pernoctan en distintos puntos del entorno. Los vecinos insisten en que no buscan criminalizar esta realidad, pero sí reclaman que se refuercen los recursos sociales para atender estas situaciones.
La acumulación de cartones, colchones abandonados o restos de basura en parterres y portales genera problemas de salubridad y malestar entre quienes viven en la zona.
A ello se suma el deterioro de varias infraestructuras urbanas. Acerados hundidos o irregulares dificultan el tránsito cotidiano, especialmente para personas mayores o con movilidad reducida.
Los representantes vecinales señalan que muchas incidencias han sido comunicadas mediante aplicaciones municipales, aunque consideran que estas herramientas no sustituyen una intervención global sobre el estado del pavimento y la accesibilidad del barrio.
Calle Lionel Carvallo y más críticas en la Gran Plaza de Sevilla
Otro foco de críticas se encuentra en la calle Lionel Carvallo, donde un bolardo fijo impide el acceso de vehículos de emergencia. Según denuncian los vecinos, esta situación podría retrasar la llegada de ambulancias o bomberos en caso de incidente.
En esa misma vía también se repite a diario un aparcamiento improvisado de motocicletas que reduce el espacio peatonal.
Las zonas ajardinadas tampoco escapan a las críticas. La asociación vecinal sostiene que muchos parterres presentan vegetación seca o deteriorada debido a la falta de mantenimiento continuado.
Algunos alcorques incluso se utilizan como improvisados depósitos de basura, una situación que refleja tanto comportamientos incívicos como carencias en los servicios de limpieza.
La seguridad es otra de las inquietudes recurrentes. Vecinos y vecinas, y comerciantes, afirman haber presenciado hurtos y robos en los últimos años, sobre todo en un entorno con abundantes entidades bancarias y tránsito de personas mayores.
Reclaman una mayor presencia policial y la puesta en marcha de medidas preventivas.
Desde fuentes policiales se ha explicado a los vecinos que la disponibilidad de patrullas es limitada y que los vehículos operativos deben atender incidencias en todo el distrito.
Pese a ello aseguran que existe una orden de servicio para incrementar las rondas por el entorno.
Mientras tanto vecinos y comerciantes insisten en que la solución pasa por una intervención integral que combine limpieza, seguridad, mantenimiento urbano y recuperación de zonas verdes.
Consideran que las inversiones puntuales en la rotonda resultan insuficientes si no van acompañadas de un plan amplio para revitalizar el barrio. Su objetivo es recuperar el carácter de paseo y convivencia que durante décadas definió a este enclave histórico de Nervión y devolver a Gran Plaza.