Ni encubrimiento ni silencio, la versión policial que da un vuelco al crimen de Alcosa
El giro clave en el crimen de Alcosa: la acusada que rompió el silencio y contradice la versión del encubrimiento
La tercera sesión del juicio por el crimen del Parque Alcosa ha introducido un elemento decisivo que podría alterar la percepción del jurado sobre el papel de la acusada.
Las declaraciones de varios agentes de la Policía Nacional han coincidido en subrayar que Vanesa A.M., lejos de ocultar información, colaboró activamente desde el primer momento pese al miedo que manifestaba.
La versión policial refuerza la tesis de la defensa del crimen de Alcosa
Durante la vista celebrada en la Audiencia de Sevilla, los testimonios policiales han sido contundentes al describir la actitud de la acusada.
El agente que participó en la reconstrucción de los hechos explicó que la mujer mostró disposición para colaborar, aunque claramente condicionada por el temor.
Según su relato, la encausada no intentó desviar la investigación ni ocultar detalles relevantes, sino que facilitó la labor policial desde el inicio.
Esta declaración coincide con la estrategia de la defensa, que sostiene que el comportamiento de Vanesa A.M. no encaja en un delito de encubrimiento.
Su abogado insiste en que el miedo fue el factor determinante que retrasó una denuncia inmediata, pero no impidió que finalmente relatara lo sucedido con precisión.
Otro de los policías que tomó declaración en comisaría reforzó esta idea. Describió a la acusada como una persona “temerosa pero colaboradora”, que acudió con intención de explicar los hechos. Este matiz resulta clave en el juicio, ya que podría influir en la interpretación jurídica de su conducta.
Dudas sobre el origen del contacto con Homicidios
Uno de los aspectos que sigue sin aclararse es quién tomó la iniciativa de contactar con el grupo de Homicidios.
La defensa mantiene que fue la propia Vanesa A.M. quien realizó la llamada, lo que evidenciaría su voluntad de colaborar desde el primer momento. Sin embargo, ninguno de los agentes que han declarado ha podido confirmar este extremo con certeza.
Esta falta de precisión introduce un elemento de incertidumbre en el proceso. Aunque no desacredita la colaboración de la acusada, sí impide consolidar completamente la narrativa de que actuó de forma proactiva desde el inicio.
Aun así, el hecho de que finalmente ofreciera una versión detallada de lo ocurrido sigue siendo un punto a su favor.
El crimen, ocurrido el 18 de febrero de 2024 en una zona próxima al mercadillo de Alcosa, sigue reconstruyéndose pieza a pieza en el juicio. La víctima falleció tras recibir un disparo en la cabeza, en un contexto que combina violencia y presunta planificación.
El contraste con la actitud del principal acusado del crimen de Alcosa
Frente a la colaboración atribuida a Vanesa A.M., la actitud del presunto autor material del crimen, Manuel José N.M., ha sido descrita de forma radicalmente distinta.
Según los agentes, el acusado permaneció desaparecido durante dos días tras los hechos, lo que refuerza la hipótesis de que intentó eludir la acción de la justicia.
El policía encargado de su detención relató que el sospechoso fue localizado en un bar tras ese periodo de ausencia.
Durante su declaración, afirmó que el acusado “se quitó de en medio”, una expresión que refleja claramente la percepción policial de que trató de ocultarse.
Este contraste entre ambas conductas es uno de los elementos más relevantes del juicio. Mientras una de las acusadas aporta información clave, el otro implicado habría optado por la evasión.
La Fiscalía solicita para Manuel José N.M. una pena de 33 años y 9 meses de prisión por delitos que incluyen asesinato, robo con violencia, tenencia ilícita de armas y falsedad documental.
A medida que avanza el juicio, el jurado deberá valorar no solo los hechos, sino también la actitud de los implicados tras el crimen. La diferencia entre colaborar con la justicia o intentar escapar puede resultar determinante en el desenlace del proceso.