Sevilla bajo una fuerte lluvia.
La nueva DANA traerá fuertes lluvias a Sevilla.

Lluvias al 100% en Sevilla y fin de semana inestable con horas críticas

Sevilla se prepara para un viernes de lluvias intensas y tiempo inestable en el arranque de la primavera

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Sevilla encara este viernes 20 de marzo bajo un escenario meteorológico claramente inestable que marcará el ritmo de la jornada.

Las previsiones apuntan a un día dominado por la lluvia, con variaciones a lo largo de las horas y una evolución que obligará a la ciudadanía a mantenerse atenta ante posibles cambios bruscos en el tiempo.

La jornada comienza con un panorama claramente condicionado por la presencia de precipitaciones generalizadas en toda la provincia, que ya se han dejado notar en días anteriores. Durante la madrugada, las lluvias alcanzarán su punto de mayor intensidad, con una probabilidad del cien por cien y episodios que podrían ser localmente fuertes.

Este arranque húmedo no será homogéneo en todos los municipios, pero sí lo suficientemente extendido como para afectar de forma significativa a la movilidad y a las primeras actividades del día.

A medida que avance la mañana, se espera una ligera mejoría. Entre las nueve y las dieciséis horas, la inestabilidad dará una tregua relativa, permitiendo momentos sin precipitaciones o con lluvias más débiles y dispersas.

No obstante, este respiro será solo temporal y no implicará una estabilización completa de la atmósfera, ya que el cielo continuará mayoritariamente cubierto.

La situación volverá a complicarse a partir de la tarde. Desde las primeras horas vespertinas, las precipitaciones regresarán con mayor continuidad, prolongándose hasta la noche.

Este segundo episodio de lluvias podría generar nuevamente chubascos de cierta intensidad en puntos concretos de la provincia, lo que obligará a extremar la precaución, especialmente en carretera y en zonas propensas a acumulaciones de agua.

Temperaturas en Sevilla y lluvia

En cuanto a las temperaturas, el ambiente se mantendrá suave para esta época del año. Las mínimas se situarán en torno a los catorce grados, mientras que las máximas alcanzarán aproximadamente los veintitrés.

Estos valores, ligeramente superiores a los habituales para finales de marzo, contribuirán a una sensación térmica templada, aunque condicionada por la humedad y la persistencia de las nubes.

El cielo permanecerá cubierto durante prácticamente toda la jornada, con escasa presencia de claros. Esta falta de insolación reforzará la sensación de un día plenamente invernal, a pesar de la cercanía del cambio de estación.

La combinación de nubosidad y precipitaciones dibuja un escenario poco favorable para actividades al aire libre, que previsiblemente se verán alteradas o directamente canceladas.

El contexto meteorológico no se limitará únicamente al viernes. El fin de semana continuará marcado por la inestabilidad, coincidiendo con el inicio de la primavera.

Para el sábado, la probabilidad de precipitaciones seguirá siendo elevada, situándose en torno al ochenta y cinco por ciento, lo que anticipa una jornada nuevamente pasada por agua en buena parte del territorio sevillano.

El domingo mostrará una ligera mejoría, aunque sin abandonar del todo la dinámica de inestabilidad. La probabilidad de lluvia descenderá hasta el cincuenta y cinco por ciento, lo que podría traducirse en intervalos más amplios sin precipitaciones, pero con la posibilidad de chubascos intermitentes a lo largo del día.

Este comportamiento irregular del tiempo mantendrá la incertidumbre en la planificación de actividades.

De cara al inicio de la próxima semana, el panorama tenderá a estabilizarse progresivamente.

El lunes presentará intervalos nubosos y una menor probabilidad de lluvia, en torno al treinta y cinco por ciento, lo que supondrá un cambio significativo respecto a los días anteriores.

Para el martes, se espera una situación mucho más estable, con predominio de cielos despejados y apenas un cinco por ciento de probabilidad de precipitaciones.

Las temperaturas seguirán dentro de un rango suave, con mínimas entre los diez y los doce grados y máximas que oscilarán entre los veintitrés y los veinticinco.

Este comportamiento térmico será coherente con la llegada de la primavera, consolidando un ambiente más templado tras varios días marcados por la inestabilidad.

Sevilla afronta un cambio de estación condicionado por un episodio meteorológico que obliga a la prudencia y a la adaptación constante, en una transición hacia condiciones más estables que se consolidarán a lo largo de la próxima semana.