Fachada de los Juzgados de Sevilla en el Prado de San Sebastián.

Le hicieron creer que debía 20.000 euros y lo explotaron sin sueldo: condena sin cárcel en Sevilla

Trabajó sin cobrar bajo amenazas y con su DNI retenido: condenados en Sevilla pero no irán a prisión

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La Audiencia de Sevilla ha condenado a una pareja de ciudadanos rumanos por explotar laboralmente a un joven en situación de especial vulnerabilidad al que obligaron a trabajar en la recogida de patatas sin percibir salario.

La sentencia, dictada tras un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa, fija penas de dos años y medio de prisión para el varón y dos años para la mujer, aunque ninguno ingresará en prisión al haberse suspendido la ejecución de la condena durante cuatro años.

Condena con atenuantes y sin ingreso en prisión

El fallo se produjo después de que ambos acusados reconocieran los hechos durante la vista oral celebrada en la Sección Primera. Inicialmente, el Ministerio Público solicitaba hasta trece años de cárcel, pero el acuerdo rebajó sustancialmente las penas al aplicarse varias atenuantes.

Entre ellas, la reparación del daño, tras el ingreso previo de 6.000 euros para indemnizar a la víctima, y las dilaciones indebidas por la larga duración del procedimiento, iniciado en 2019 y resuelto en abril de 2026.

El magistrado presidente advirtió a los condenados tras dictar sentencia que no reincidan durante el periodo de suspensión. La resolución establece que cualquier nuevo delito implicaría el cumplimiento efectivo de las penas privativas de libertad.

El hombre ha sido condenado por trata de seres humanos con fines de explotación laboral y falsedad documental continuada, mientras que la mujer lo ha sido únicamente por el delito de trata.

Un joven vulnerable captado y explotado

Según el relato de la Fiscalía, los hechos comenzaron en julio de 2019, cuando los acusados contactaron con un joven de 21 años en situación de extrema vulnerabilidad.

Huérfano, con un leve retraso cognitivo, analfabeto y con escasa capacidad de razonamiento, su perfil facilitó que fuera manipulado. Los acusados le ofrecieron trabajo en el sector agrícola, propuesta que aceptó.

Desde ese momento, el joven fue trasladado a distintas fincas de la provincia para trabajar en la recogida de patatas bajo control constante.

Los condenados le retiraron su documentación personal desde el inicio y nunca le abonaron salario alguno. Alegaban que habían pagado por él 20.000 euros y que debía saldar esa supuesta deuda antes de poder marcharse.

La situación de explotación se prolongó durante semanas, con jornadas completas sin remuneración. Paralelamente, el principal acusado utilizó la identidad del joven para darlo de alta como autónomo en la Seguridad Social sin su conocimiento, con el objetivo de aparentar legalidad en contratos agrarios vinculados a otras personas.

Condiciones de vida y fuga de la víctima

Durante el tiempo que permaneció bajo el control de la pareja, el joven vivió en condiciones precarias. Inicialmente dormía en un sofá situado en un pasillo de la vivienda y posteriormente fue trasladado a la azotea, donde descansaba sobre un colchón en el suelo protegido únicamente por una tienda de campaña.

A pesar de sus limitaciones, la víctima tomó conciencia progresiva de su situación y pidió en varias ocasiones regresar a su lugar de origen, peticiones que siempre fueron rechazadas.

Finalmente, logró escapar aprovechando un descuido con la excusa de salir a tirar la basura.

Fue localizado el 9 de octubre de 2019 en las inmediaciones de una venta en Alcalá de Guadaíra. Presentaba signos de desorientación y síntomas de desnutrición.

La investigación posterior permitió registrar la vivienda de los acusados, en la que se halló documentación personal de la víctima, papeles laborales de otros ciudadanos rumanos y anotaciones relacionadas con la actividad, además de 745 euros en efectivo.

El caso pone de relieve la especial vulnerabilidad de determinadas víctimas en contextos de explotación laboral y la utilización de mecanismos fraudulentos para encubrir estas prácticas dentro del sector agrícola y de personas con pocos escrúpulos.

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