Desde este lunes 24 de marzo, la Avenida Ramón y Cajal ha sido cortada al tráfico por obras de reparación del pavimento, lo que ha provocado una importante reordenación del transporte público en Sevilla. El tramo afectado, que se extiende desde la confluencia con la calle Avión Cuatro Vientos hasta la intersección con Diego Martínez Barrios, permanecerá cerrado aproximadamente durante un mes, según la previsión inicial del Ayuntamiento.
Este corte tiene un impacto directo en el funcionamiento de numerosas líneas de autobús urbano gestionadas por Tussam, ya que Ramón y Cajal constituye uno de los principales ejes de conexión entre el centro de la ciudad y los barrios del este y sur. En concreto, se han visto afectadas líneas que tienen su cabecera o transitan por la zona de San Bernardo, uno de los nodos clave del transporte público sevillano por su cercanía a la estación de trenes, metro y tranvía.
Reordenación de líneas y nuevas ubicaciones de paradas
Para mantener el servicio y minimizar las molestias a los usuarios, Tussam ha diseñado un plan de reubicación de paradas que implica cambios en varias rutas:
Líneas C2, 28, 22, 29, 25, 26 y 38: Estas líneas, que tradicionalmente realizan parada o inicio de ruta en San Bernardo con destino a distintos barrios, han sido desviadas a la calle Doctor Ordóñez de la Barrera, situada a escasa distancia de la ubicación habitual. Aunque la reubicación busca garantizar la accesibilidad, algunos usuarios deberán modificar sus rutinas habituales.
Líneas LE (Lanzadera Este) y LN (Lanzadera Norte): Ambas líneas han sido trasladadas a una zona próxima a la estación de tren de San Bernardo, con el objetivo de mantener la conectividad intermodal con el resto de los medios de transporte (Cercanías, Metrocentro y línea 1 del Metro).
Líneas EA (Especial Aeropuerto), A5, CJ, B4 y 52: Estas operarán desde los apeaderos cercanos, puntos habilitados temporalmente para absorber el flujo de pasajeros mientras duren las obras. Esta medida busca evitar aglomeraciones y facilitar el tránsito de los vehículos por vías alternativas.
Cambios en la circulación y recomendaciones
El cierre de Ramón y Cajal también ha obligado a rediseñar el tráfico rodado de la zona, que ha sido desviado a calles colindantes como alternativas temporales. Este desvío puede suponer un aumento de la congestión en determinadas horas del día, especialmente en los accesos al centro de Sevilla y en zonas de gran tránsito como El Porvenir o Nervión.
Tussam ha instado a los usuarios a consultar el mapa de reordenación publicado en su página web y redes sociales, donde se detallan los nuevos puntos de parada, recorridos alternativos y consejos para evitar retrasos. Además, se recomienda salir con antelación y prestar atención a la señalización temporal instalada en los entornos afectados.
Una actuación necesaria para la ciudad
El Ayuntamiento de Sevilla ha justificado esta intervención como parte de un plan integral de mejora de las infraestructuras viales, centrado en garantizar la seguridad del pavimento, evitar hundimientos y mejorar la experiencia del transporte urbano. Ramón y Cajal, al tratarse de una de las arterias más transitadas de la ciudad, requiere un mantenimiento periódico que, aunque genera molestias a corto plazo, se considera clave para asegurar la fluidez y calidad del servicio en el futuro.
En este contexto, tanto el Consistorio como Tussam apelan a la colaboración ciudadana y piden comprensión ante unas obras que, si bien pueden alterar temporalmente las rutinas de movilidad, persiguen un beneficio general para todos los sevillanos.