La Guardia Civil descubre nueve toneladas de cobre robado en un centro de residuos de Sevilla
Detenido el dueño de un centro de residuos por el robo de nueve toneladas de cobre en una planta solar de Sevilla
La Guardia Civil ha detenido al propietario de un centro de gestión de residuos de Sevilla por su presunta implicación en el robo de más de nueve toneladas de cable de cobre sustraídas de una planta fotovoltaica de la provincia.
La investigación, desarrollada por el Equipo ROCA de Carmona, también vincula al arrestado con el robo de una furgoneta utilizada supuestamente para transportar el material sustraído.
El operativo se puso en marcha tras detectar un incremento de robos de cableado en instalaciones solares sevillanas, un fenómeno que la Guardia Civil viene siguiendo desde hace meses por el impacto económico que provoca en infraestructuras energéticas y explotaciones industriales.
Los investigadores sospechaban que parte del cobre robado estaba siendo introducido en circuitos de compraventa de residuos para ocultar su origen.
La investigación llevó a un centro de residuos de Sevilla
Las pesquisas condujeron a varias inspecciones en centros de tratamiento de residuos de la capital hispalense. En uno de ellos, los agentes localizaron una gran cantidad de cableado de cobre sin documentación legal que acreditara su procedencia.
Ese hallazgo llevó a centrar la investigación en otro establecimiento que, según la Guardia Civil, podría estar funcionando como punto de almacenamiento y distribución del material sustraído.
Durante el registro de las instalaciones fueron recuperadas más de cuatro toneladas de cobre que presuntamente procedían de una planta fotovoltaica de la provincia de Sevilla.
Según la investigación, del recinto energético habían sido sustraídos más de 13.000 metros de cableado, con un peso aproximado de nueve toneladas. El valor económico del material robado supera los 100.000 euros.
Los agentes también localizaron una furgoneta oculta dentro del recinto investigado. El vehículo carecía de matrículas y presentaba signos de forzamiento en las cerraduras.
La Guardia Civil confirmó posteriormente que había sido robado en 2024 en una localidad del Aljarafe sevillano y que presuntamente estaba siendo utilizado para cometer los robos de cableado.
El aumento de robos preocupa al sector fotovoltaico
El caso se enmarca en la operación “RECIMON”, abierta tras el aumento de sustracciones de cobre en plantas solares de Sevilla.
La Guardia Civil sostiene que este tipo de delitos se ha convertido en una de las principales amenazas para las instalaciones fotovoltaicas, debido al elevado precio del cobre y a la facilidad para introducir el material en el mercado ilegal mediante centros de reciclaje o compraventa de metales.
En los últimos meses se han producido varias operaciones similares en Andalucía y Extremadura. En abril, la Guardia Civil desarticuló una organización criminal dedicada al robo de cobre en plantas solares y subestaciones eléctricas de Sevilla y Huelva. Aquella operación terminó con siete detenidos y permitió esclarecer robos en distintos municipios andaluces.
Otra investigación desarrollada este año permitió desmantelar una red que operaba entre Andalucía y Extremadura y que había sustraído toneladas de cobre de instalaciones fotovoltaicas en construcción y en funcionamiento. Parte del material era vendido posteriormente en chatarrerías y centros de residuos para reintroducirlo en el mercado legal.
La investigación sobre el caso de Sevilla concluyó con la detención del propietario del centro de tratamiento de residuos.
La Guardia Civil le atribuye un delito de robo con fuerza de cableado de cobre en instalación fotovoltaica, otro delito relacionado con la sustracción del vehículo y varias infracciones administrativas por desarrollar actividades de tratamiento de residuos sin contar con licencia.
El arrestado ya ha sido puesto a disposición judicial, mientras los investigadores mantienen abiertas nuevas líneas de trabajo para determinar si el centro pudo participar en otros robos similares registrados en la provincia.
La Guardia Civil no descarta más detenciones ni la posible implicación de otras personas relacionadas con la compraventa y almacenamiento del material sustraído.