Investigan un posible ajuste de cuentas tras el tiroteo mortal de un hombre y su abandono en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla
Muere el hombre tiroteado en Sevilla tras dos días en estado crítico
El fallecimiento del hombre de 38 años tiroteado en Sevilla ha elevado la preocupación en torno a la violencia en determinados barrios, mientras la investigación policial avanza para esclarecer un suceso que presenta múltiples incógnitas.
La víctima, identificada como R. F. T., ingresó en el Hospital Virgen del Rocío tras recibir varios disparos, pero no logró superar las graves lesiones sufridas.
Los hechos se remontan a la noche del martes, cuando el herido fue abandonado en la puerta de Urgencias por individuos que viajaban en una furgoneta y que huyeron inmediatamente del lugar.
A su llegada, los sanitarios detectaron que el paciente se encontraba en parada cardiaca, por lo que activaron las maniobras de reanimación antes de trasladarlo de urgencia al quirófano.
Allí fue sometido a una intervención compleja destinada a estabilizar su estado, aunque la evolución posterior resultó desfavorable.
El miércoles permaneció en la unidad de cuidados intensivos en estado crítico, y tuvo que ser operado nuevamente debido a complicaciones derivadas de las heridas.
Finalmente, los facultativos confirmaron su muerte en la tarde del jueves. La activación del protocolo judicial permitió la intervención inmediata de la Policía Nacional, cuyos agentes iniciaron las pesquisas para identificar a los responsables.
Según las primeras averiguaciones, el tiroteo se produjo en torno a las 22:35 horas en la zona de las Tres Mil Viviendas, cerca de la calle Padre José Sebastián Bandarán.
Vecinos del entorno aseguraron haber escuchado varias detonaciones, al menos cuatro, en las inmediaciones de una iglesia, lo que generó momentos de tensión y alarma.
Perfil del hombre tiroteado y abandonado en el Hospital Virgen del Rocío
El perfil de la víctima, con antecedentes por delitos relacionados con el tráfico de drogas y otros episodios violentos, ha llevado a los investigadores a considerar la hipótesis de un posible ajuste de cuentas como móvil del crimen.
También se le vinculaba con incidentes previos en la misma zona y en Montequinto, donde residía, lo que refuerza esa línea de investigación.
El cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Sevilla, donde se le practicará la autopsia para determinar con precisión la causa de la muerte y la trayectoria de los disparos.
Este análisis forense resultará determinante para reconstruir la secuencia de los hechos y aportar pruebas a la investigación. Con este caso, ya son tres los homicidios registrados en Sevilla en lo que va de año, una cifra que mantiene en alerta a las autoridades.
El primero ocurrió en enero en el barrio de la Macarena, donde una joven acabó con la vida de su casera tras incendiar la vivienda.
El segundo se produjo en Dos Hermanas, cuando un hombre fue hallado gravemente herido en un aparcamiento y falleció días después en el hospital.
En ambos casos, la rápida actuación policial permitió detenciones, mientras que el suceso actual sigue bajo investigación a la espera de nuevos avances que permitan esclarecer completamente lo ocurrido y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Fuentes cercanas a la investigación señalan que se están analizando testimonios y posibles imágenes de cámaras de seguridad para identificar el recorrido de la furgoneta implicada.
También se trabaja en la localización de los ocupantes del vehículo, cuya actuación resulta clave para esclarecer el ataque. La zona donde ocurrieron los disparos es considerada especialmente sensible, con antecedentes de conflictos vinculados a actividades ilícitas, lo que complica el trabajo policial y dificulta la obtención de información fiable.
Pese a ello, los investigadores mantienen abiertas todas las líneas posibles y no descartan nuevas detenciones en los próximos días, a medida que avancen las diligencias y se consoliden las pruebas recabadas.
El caso sigue generando inquietud entre los vecinos, que reclaman mayor seguridad y presencia policial en la zona, especialmente durante la noche.