La Semana Santa de 2025, que se celebrará del 11 al 21 de abril, será una de las más tardías de los últimos años, y llega en un contexto climatológico especialmente inestable. Así lo advierte el meteorólogo de Atresmedia, Roberto Brasero, quien ya ha ofrecido sus primeras impresiones sobre lo que podría deparar el tiempo durante esas fechas tan señaladas.
La primavera ha comenzado con un patrón claramente lluvioso, influido por la sucesión de borrascas que ha caracterizado las últimas semanas. Esta cadena de frentes, entre los que se encontraba la reciente borrasca Martinho, ha dejado un rastro de precipitaciones abundantes y episodios de inundaciones en distintas zonas del país.
Aunque se espera una pausa en las lluvias en los próximos días, Brasero señala que la estabilidad meteorológica no está garantizada más allá del corto plazo. De hecho, recuerda que aventurar previsiones más allá de siete días entraña un alto grado de incertidumbre, especialmente en una estación tan cambiante como la primavera.
Un situación muy volátil
“La situación es muy volátil y todo apunta a que no disfrutaremos de largos periodos de estabilidad”, ha explicado el meteorólogo, quien admite que por ahora solo es posible hablar de tendencias generales “a brochazos”. La variabilidad será, previsiblemente, la tónica dominante durante la Semana Santa, con alternancia de jornadas soleadas y lluviosas, tal como ha ocurrido en lo que llevamos de año.
En Sevilla, una de las capitales donde la Semana Santa se vive con mayor intensidad, la AEMET ya ha señalado el alto grado de incertidumbre en la previsión. La experiencia de 2024, cuando las precipitaciones impidieron las salidas procesionales de la mayoría de las cofradías andaluzas, sigue muy presente.
Brasero, no obstante, mantiene un halo de esperanza. Confía en que, como se prevé para los próximos días, puedan coincidir “ventanas de tregua” durante el desarrollo de las celebraciones. Sin embargo, advierte que el riesgo de lluvias, y también de rachas de viento intensas, es algo que no se puede descartar este año.
Por ahora, la consigna es paciencia y observación. El meteorólogo de Antena 3 insiste en que aún es pronto para hacer predicciones certeras, aunque reconoce que muchos miran al cielo con ilusión. Es de esperar que este año se puede celebrar las procesiones de Semana Santa y olvidar la del pasado año en la que la lluvia fue una constante y una pesadilla. Y es que, en estos días previos, la fe se entrelaza con la esperanza… también en lo meteorológico.