Endesa abre un expediente por fraude eléctrico cada 30 minutos en Sevilla: la mayoría está vinculada a la marihuana
Endesa alerta del aumento del fraude eléctrico en Sevilla: abre un expediente cada media hora y la mayoría de los casos más graves se vinculan al cultivo de marihuana
Endesa, a través de su filial de distribución eléctrica e-distribución, mantiene un elevado ritmo de detección de fraudes eléctricos en la provincia de Sevilla, donde la empresa asegura que tramita aproximadamente un expediente cada 30 minutos.
Entre los casos más relevantes identificados recientemente figuran 79 actuaciones vinculadas a plantaciones de marihuana en interiores, un tipo de fraude que concentra un consumo energético muy superior al de una vivienda convencional y que, según la compañía, tiene un impacto directo sobre la estabilidad de la red eléctrica.
Las plantaciones "indoor" concentran una parte importante del consumo ilegal
La distribución ilegal de electricidad asociada al cultivo intensivo de cannabis se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación para las empresas distribuidoras y para las fuerzas de seguridad.
Estas instalaciones emplean de forma continuada equipos de iluminación, ventilación, climatización y extracción que requieren una elevada demanda energética, motivo por el que con frecuencia recurren a conexiones ilegales a la red.
Endesa sostiene que este tipo de fraude no solo representa un perjuicio económico, sino que también compromete la seguridad de los edificios y de los vecinos.
La manipulación de acometidas, cuadros eléctricos y contadores puede provocar sobrecargas, incendios, averías en centros de transformación e interrupciones del suministro que afectan a usuarios con contratos plenamente legales.
La compañía recuerda además que la colaboración con los cuerpos policiales resulta esencial para localizar este tipo de instalaciones, especialmente cuando se detectan consumos eléctricos anómalos incompatibles con un uso residencial normal.
El fraude eléctrico mantiene una tendencia de crecimiento en la provincia
Los datos difundidos por Endesa reflejan que el fraude eléctrico continúa siendo un problema persistente en Sevilla. En los últimos años la empresa ha venido informando de un incremento de expedientes y de un mayor peso de las plantaciones de marihuana dentro del volumen total de energía recuperada tras las inspecciones.
En anteriores balances, la distribuidora ya había advertido de un aumento de los casos relacionados con el cultivo de cannabis y de un crecimiento del consumo eléctrico asociado a estas instalaciones.
La empresa también ha explicado que, aunque este tipo de expedientes representa una parte reducida del número total de fraudes, concentra un porcentaje muy elevado de la electricidad defraudada debido a la intensidad del consumo que requieren estos cultivos.
Según la información pública difundida por la compañía en diferentes campañas, una plantación interior puede llegar a consumir una cantidad de electricidad comparable a la de decenas de viviendas funcionando de forma simultánea, lo que incrementa considerablemente la presión sobre la infraestructura eléctrica.
Riesgos para la red y para los vecinos
Las distribuidoras insisten en que las conexiones ilegales afectan mucho más allá del fraude económico. Las sobrecargas derivadas de estos consumos pueden activar las protecciones de los centros de transformación, deteriorar las instalaciones y provocar apagones que repercuten en barrios completos.
En este contexto, Endesa mantiene operativos específicos junto con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para localizar acometidas irregulares y desmantelar conexiones fraudulentas.
La empresa también anima a comunicar posibles anomalías relacionadas con instalaciones manipuladas o consumos sospechosos, con el objetivo de reducir los riesgos para la seguridad y mejorar la calidad del suministro eléctrico.
La apertura de un expediente de fraude cada media hora en Sevilla refleja la dimensión de un fenómeno que continúa presente en la provincia y que, según la distribuidora, exige actuaciones coordinadas para proteger la red eléctrica y minimizar el impacto que estas prácticas tienen sobre el conjunto de los consumidores.