El virus del Nilo sigue avanzando en Sevilla: confirman tres nuevos contagios
El virus del Nilo suma tres nuevos casos en Sevilla y obliga a ampliar la vigilancia en la capital y el Aljarafe
La circulación del virus del Nilo Occidental continúa avanzando en la provincia de Sevilla. La Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía ha confirmado tres nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental, dos de ellos con síntomas leves y un tercero que permanece hospitalizado tras desarrollar afectación neurológica.
Con estas incorporaciones, el balance de contagios registrados durante la actual temporada asciende a nueve, todos ellos detectados dentro del sistema de vigilancia activado por las autoridades sanitarias.
Los nuevos positivos corresponden a dos hombres residentes en Villamanrique de la Condesa y Palomares del Río, que presentaron cuadros leves, y a un paciente de 71 años ingresado en Sevilla capital, concretamente en la barriada de Tablada.
Se trata del primer caso confirmado este verano dentro del término municipal de la ciudad, un hecho que ha motivado la ampliación de las medidas de seguimiento epidemiológico.
Sevilla capital entra en situación de alerta
Tras la confirmación de estos contagios, Salud Pública ha declarado en alerta a Sevilla capital y ha ampliado el estado de vigilancia en Villamanrique de la Condesa y Palomares del Río.
La decisión implica reforzar los controles sobre la presencia del mosquito transmisor, intensificar el seguimiento de posibles nuevos casos humanos y mantener la vigilancia sobre aves y équidos, especies que forman parte del ciclo natural del virus.
La activación de estas medidas se enmarca en el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de Andalucía, que combina la monitorización de mosquitos mediante una red de trampas, el análisis epidemiológico y actuaciones coordinadas con los ayuntamientos para reducir los focos de cría.
Entre las actuaciones previstas figuran tratamientos larvicidas en puntos de agua estancada, campañas informativas y un seguimiento continuo de la evolución de la circulación viral.
Con la incorporación de Sevilla capital, ya son dieciséis los municipios andaluces que permanecen en situación de alerta por la presencia del virus o por el riesgo asociado a su transmisión.
La mayor concentración continúa localizándose en la provincia sevillana, donde durante las últimas semanas se han ido ampliando las áreas sometidas a vigilancia especial.
Virus del Nilo: un verano marcado por el aumento de la vigilancia
La campaña de vigilancia comenzó este año tras detectarse circulación del virus en mosquitos capturados en distintos municipios andaluces. Los primeros casos humanos confirmados correspondieron a personas vinculadas con Palomares del Río y Villamanrique de la Condesa, ambos con evolución clínica favorable.
Con posterioridad, se notificaron nuevos positivos en La Puebla del Río, también de carácter leve, antes de conocerse los tres contagios anunciados ahora.
Las autoridades sanitarias recuerdan que la mayoría de las personas infectadas no desarrolla síntomas o presenta manifestaciones leves similares a un proceso gripal.
Una pequeña proporción puede sufrir complicaciones neurológicas, especialmente personas de edad avanzada o con determinadas patologías previas, motivo por el que se mantiene una vigilancia reforzada durante los meses de mayor actividad del mosquito vector.
Las medidas de prevención siguen siendo la principal herramienta
La Junta insiste en que la mejor forma de reducir el riesgo de infección pasa por minimizar las picaduras de mosquito y eliminar los lugares donde estos insectos pueden reproducirse.
Entre las recomendaciones dirigidas a la población figuran el uso de repelentes autorizados, vestir ropa que cubra brazos y piernas durante las horas de mayor actividad del mosquito, instalar mosquiteras cuando sea posible y evitar la acumulación de agua en macetas, recipientes o depósitos sin mantenimiento.
Además del seguimiento sanitario, los municipios afectados mantienen actuaciones periódicas sobre imbornales, canales, estanques y otras zonas susceptibles de convertirse en criaderos.
La estrategia combina intervenciones ambientales con la vigilancia epidemiológica para intentar contener la circulación del virus durante las próximas semanas, periodo en el que tradicionalmente aumenta la actividad del mosquito Culex, principal transmisor del virus del Nilo Occidental en España.