El virus del Nilo obliga a activar la alerta en La Puebla del Río y Coria del Río
La Junta de Andalucía ha declarado en situación de alerta a los municipios sevillanos de La Puebla del Río y Coria del Río tras confirmarse la presencia del virus del Nilo Occidental en mosquitos capturados dentro de ambos núcleos urbanos.
La decisión llega después de que los sistemas de vigilancia detectaran ejemplares portadores del virus en trampas instaladas por la Estación Biológica de Doñana (CSIC), una de ellas integrada en la red de seguimiento de la Diputación de Sevilla. Con esta medida, las autoridades sanitarias intensifican las acciones para reducir el riesgo de transmisión a la población.
Refuerzo del control de mosquitos y de la vigilancia sanitaria del Virus del Nilo
La declaración de alerta obliga a reforzar las actuaciones previstas en el programa andaluz de vigilancia frente al virus del Nilo Occidental.
Durante un periodo mínimo de cuatro semanas, que podrá prolongarse si persiste la circulación del virus, se incrementarán los controles entomológicos, la vigilancia sobre animales susceptibles y el seguimiento epidemiológico de posibles casos en humanos.
Los ayuntamientos afectados deberán intensificar los tratamientos dirigidos a reducir la población de mosquitos, especialmente en zonas donde puedan desarrollarse las larvas y en áreas situadas a menos de 1,5 kilómetros de los núcleos habitados.
Además, tendrán que reforzar las campañas de información para recordar a la ciudadanía las medidas de protección frente a las picaduras.
La comunicación oficial ya ha sido trasladada tanto a los consistorios implicados como a la Diputación provincial para coordinar las actuaciones previstas dentro del protocolo autonómico.
Andalucía suma nuevas zonas con circulación confirmada del virus
Con la incorporación de La Puebla del Río y Coria del Río, Andalucía eleva a siete las localidades donde este año se ha confirmado la circulación del virus del Nilo Occidental. Anteriormente ya se habían activado alertas en Pulpí (Almería), Torredonjimeno (Jaén), Palomares del Río y Constantina (Sevilla).
También se detectó circulación viral en Benacazón, aunque en ese caso no fue necesario declarar el nivel de alerta porque la detección se produjo a una distancia superior a 1,5 kilómetros de las zonas residenciales.
Los datos de la red de vigilancia muestran que, desde el inicio de la temporada de mayor actividad del mosquito, se han realizado miles de análisis sobre capturas obtenidas en cerca de doscientas trampas distribuidas por Andalucía.
Hasta el momento se han registrado varios puntos positivos repartidos entre distintas provincias, lo que permite a Salud adaptar las medidas preventivas en función de la evolución de cada territorio.
En paralelo, los controles realizados sobre aves silvestres y équidos no han detectado circulación del virus en estos animales durante la presente temporada, mientras que la vigilancia sanitaria en humanos mantiene un seguimiento continuo de los casos compatibles con esta infección.
Un caso humano confirmado y recomendaciones para reducir el riesgo
Hasta ahora, Andalucía ha confirmado un único caso humano de fiebre del Nilo Occidental durante la temporada actual. Se trata de un caso leve diagnosticado en una mujer vinculada a Palomares del Río, donde previamente también se había activado el protocolo tras detectarse el virus en mosquitos.
Las autoridades sanitarias recuerdan que la mayor parte de las infecciones pasan desapercibidas o presentan síntomas leves, aunque determinados grupos de población, sobre todo personas mayores o con enfermedades que afectan al sistema inmunitario, pueden desarrollar complicaciones más graves. El virus se transmite principalmente mediante la picadura de mosquitos infectados y no entre personas.
Como medida preventiva, Salud recomienda utilizar repelentes autorizados, vestir ropa que cubra buena parte del cuerpo durante las horas de mayor actividad de los mosquitos, instalar mosquiteras cuando sea posible y eliminar acumulaciones de agua estancada en viviendas, jardines y otros espacios donde estos insectos puedan reproducirse.
También aconseja mantener en buen estado piscinas, albercas y recipientes con agua para reducir la aparición de focos larvarios.
El seguimiento continuará durante las próximas semanas mediante la red de vigilancia desplegada en Andalucía. La evolución de las capturas de mosquitos, junto con la posible aparición de nuevos positivos en animales o personas, determinará si las medidas adoptadas deben mantenerse o ampliarse a otras zonas de la comunidad.