El tiempo cambia en la Feria de Sevilla y pone en riesgo el fin de semana
El tiempo da un giro en la Feria de Sevilla: calma hasta el jueves y amenaza de lluvia para el fin de semana
La Feria de Sevilla alcanza su ecuador entre jornadas agradables y una previsión que invita a mirar al cielo. Tras varios días de ambiente festivo en Los Remedios, la estabilidad se mantendrá hasta el jueves, pero el tramo final de la semana podría quedar condicionado por la llegada de precipitaciones, todo ello según AEMET.
Dos días de tregua para disfrutar del real
La Feria de Abril alcanza su ecuador con dos jornadas marcadas por la estabilidad atmosférica y temperaturas moderadas. Según la previsión oficial de AEMET, miércoles y jueves ofrecerán un escenario cómodo para pasear por el real, entrar en las casetas y disfrutar de los paseos de caballos sin calor extremo.
Las máximas rondarán los veintinueve grados hoy y bajarán ligeramente mañana, mientras las mínimas se moverán entre catorce y dieciséis. Ese margen permitirá noches más llevaderas que en otras ediciones recientes.
Tras el chubasco débil del martes y las rachas de viento que complicaron la jornada a personas alérgicas, la ciudad recupera una normalidad muy apreciada por comerciantes, taxistas y visitantes.
También mejora la movilidad peatonal, ya que el suelo seco reduce resbalones y facilita el tránsito en calles especialmente concurridas durante la tarde y la madrugada.
El viernes abre un escenario más incierto
El cambio llegará el viernes, cuando la recta final de la semana festiva coincida con un aumento de la nubosidad y una probabilidad de lluvia cercana al cincuenta por ciento durante la tarde.
La previsión apunta además a un descenso térmico, con máximas de veintiséis grados y mínimas de catorce. Aunque el termómetro baje, los cielos cubiertos pueden incrementar la sensación de bochorno, un efecto habitual cuando sube la humedad relativa.
Para los asistentes, la recomendación principal pasa por consultar actualizaciones horarias, llevar calzado cómodo y prever desplazamientos con margen. En jornadas de alta afluencia, cualquier episodio de lluvia provoca atascos en accesos, más demanda de taxis y cambios de última hora en almuerzos y cenas reservadas.
Las casetas suelen adaptarse con rapidez, pero una precipitación persistente reduce el tránsito exterior, retrasa los paseos de enganches y altera la música en las zonas abiertas.
Si los chubascos son breves, el impacto será limitado y la actividad podrá retomarse con rapidez. Aun así, hoteles y bares del entorno siguen atentos porque el último tramo concentra muchas reservas y visitas de un día llegadas desde otras provincias.
Los expertos recuerdan que abril suele alternar estabilidad e inestabilidad en pocas horas, por lo que conviene no dar nada por seguro y mantener planes flexibles hasta conocer nuevos partes oficiales durante la mañana y la tarde posteriores difundidos por meteorólogos locales y servicios municipales de emergencia preventiva coordinada.
Mejor panorama para el cierre del domingo
Las previsiones mejoran para el domingo, jornada tradicionalmente asociada al cierre con fuegos artificiales. A esta hora no se aprecia riesgo relevante de precipitaciones y se esperan cielos despejados con máximas cercanas a veintinueve grados.
Ese escenario favorece una despedida más cómoda para quienes apuran las últimas horas entre sevillanas, farolillos y reuniones familiares. Si se confirma, también aliviará el trabajo logístico de limpieza, seguridad y transporte público, reforzado cada noche para absorber miles de viajeros.
Más allá del parte meteorológico, el balance provisional deja una edición con gran poder de convocatoria y consumo sostenido en hostelería y servicios. Comerciantes consultados destacan que los días templados impulsan la estancia media y animan a repetir visitas.
Los expertos recuerdan, sin embargo, que la meteorología condiciona decisiones de última hora, desde elegir transporte hasta decidir si acudir con niños o personas mayores.
Por eso, la recomendación general para el fin de fiesta es seguir los avisos oficiales, hidratarse bien y reservar algo de paciencia en los accesos más concurridos. Sevilla confía ahora en cerrar su feria con buen tiempo y una última noche a la altura de su tradición.
Si no hay sorpresas, el ambiente volverá a llenarse de familias, turistas, música y colas ordenadas en las portadas más visitadas, mientras los servicios sanitarios mantendrán dispositivos preventivos y atención rápida ante incidencias leves habituales en celebraciones multitudinarias de primavera local con amplia participación ciudadana constante final hoy.