Fila de nazarenos del Santo Entierro con túnica negra y escudo rojo.
Nazarenos del Santo Entierro.

El incidente del Sábado Santo que desató la polémica: denuncia, tensión y versiones enfrentadas en Sevilla

La Policía defiende su actuación y denuncia a un miembro del Santo Entierro

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La tarde del Sábado Santo en Sevilla volvió a poner de manifiesto la delicada gestión del orden público en plena Semana Santa. Un incidente en la Carrera Oficial, con el paso del Duelo detenido en un cruce clave, derivó en momentos de nerviosismo entre los asistentes y en una actuación policial que ha generado controversia.

Mientras la hermandad del Santo Entierro cuestiona la intervención de los agentes, los sindicatos policiales han salido en bloque a respaldar su actuación y a desmentir la versión ofrecida por la corporación.

Los hechos se produjeron en la confluencia de la avenida de la Constitución con las calles Alemanes y García de Vinuesa, uno de los puntos con mayor tránsito peatonal de la Carrera Oficial.

La cofradía del Santo Entierro quedó detenida en ese enclave tras un retraso previo provocado por la hermandad de la Trinidad, lo que generó un efecto dominó en la organización del paso de cortejos y público.

El paso del Duelo quedó parado justo en el cruce, impidiendo la circulación transversal de personas y provocando una acumulación creciente de asistentes.

Durante varios minutos, la situación se tensó ante la imposibilidad de evacuar la zona, lo que derivó en protestas, gritos e increpaciones hacia los agentes encargados de regular el tránsito.

Ante este escenario, la Policía Local decidió intervenir para descongestionar el área. Los agentes optaron por frenar momentáneamente el avance de algunos tramos del cortejo y abrir pasillos que permitieran el desalojo progresivo de las personas atrapadas.

No obstante, según los sindicatos, un miembro de la hermandad, en calidad de fiscal del paso, desoyó las indicaciones policiales y volvió a bloquear el paso, dificultando la gestión de la multitud.

El informe de la Policía Local de Sevilla: riesgo real de alteración del orden público

Un informe interno elaborado por el inspector al mando refuerza la versión policial y describe una situación de riesgo creciente.

El documento detalla cómo el espacio disponible quedó completamente saturado y cómo parte del público comenzó a increpar a los agentes, generando un ambiente de tensión que obligó a solicitar refuerzos.

Según el relato, fue necesario identificar a dos personas que incitaban al resto de los asistentes, elevando el tono de la protesta.

Igualmente, se establecieron cordones policiales en varios accesos para evitar que más público accediera a una zona ya colapsada.

El informe también subraya que la decisión de intervenir se adoptó ante la posibilidad de que se produjeran alteraciones del orden público.

La prioridad, según los agentes, era garantizar la seguridad y facilitar una evacuación ordenada, especialmente en un punto donde la densidad de personas alcanzaba niveles preocupantes.

Versiones enfrentadas y petición de rectificación

El núcleo de la polémica reside en la interpretación de lo ocurrido. La hermandad del Santo Entierro denunció una actuación desproporcionada por parte de la Policía Local, incluyendo un supuesto contacto físico con uno de sus miembros. Pero los sindicatos policiales rechazan de forma tajante esta acusación.

El informe del inspector asegura que no se produjo ningún tipo de agresividad ni contacto indebido, y que las imágenes registradas por las cámaras de seguridad respaldan esta versión.

También se señala que existen numerosos testigos que corroboran el comportamiento adecuado de los agentes durante toda la intervención.

A raíz de estos hechos, el fiscal de paso fue denunciado administrativamente por una presunta infracción de la ley de seguridad ciudadana, al considerar que su actuación dificultó la labor policial y contribuyó al bloqueo del paso.

Los sindicatos han solicitado públicamente a la hermandad que rectifique su comunicado y han reclamado el respaldo institucional del Ayuntamiento de Sevilla. Consideran que la actuación policial fue proporcionada y necesaria para evitar consecuencias mayores en un contexto especialmente sensible.

El incidente reabre el debate sobre la coordinación entre cofradías y fuerzas de seguridad en momentos críticos, en una celebración que combina tradición, multitud y una compleja logística que exige precisión en cada decisión.