incendio forestal en la zona de Huelva, por Niebla.

El incendio entra en Sevilla por Aznalcóllar y mantiene a casi 700 efectivos luchando contra las llamas

El incendio de Niebla cruza a Sevilla por Aznalcóllar mientras casi 700 efectivos tratan de frenar su avance

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El incendio forestal de Niebla ha entrado durante la madrugada de este miércoles en la provincia de Sevilla a través del término municipal de Aznalcóllar, donde las llamas han alcanzado el paraje de Charcofrío.

El avance mantiene movilizado un amplio dispositivo de extinción, con efectivos del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y otros equipos de apoyo, mientras las autoridades siguen pendientes de los cambios de viento que están condicionando el comportamiento del fuego.

El alcalde de Aznalcóllar, Juan José Fernández Garrido, ha informado a los vecinos de que el incendio llegó durante la noche a la zona del cruce del barranco de Los Laureles con Charcofrío.

Con posterioridad, el viento volvió a desplazar las llamas en dirección a La Pata del Caballo, en el entorno situado entre Escacena del Campo y Paterna del Campo.

Pese a la proximidad del frente, el Ayuntamiento no ha comunicado por el momento desalojos ni confinamientos en Aznalcóllar. Fernández Garrido ha pedido tranquilidad y ha recomendado extremar las precauciones cuando la concentración de humo haga difícil permanecer en el exterior.

El Madroño sigue desalojado pese a la mejoría junto al municipio

La situación ofrece algo más de margen en El Madroño, localidad sevillana que fue evacuada completamente el lunes junto con sus cuatro pedanías: El Álamo, Juan Antón, Juan Gallego y Villagordo.

Su alcalde, Antonio López, ha señalado este miércoles que el fuego se encuentra bastante controlado en las inmediaciones del municipio después de desplazarse hasta Berrocal para comprobar la evolución de las labores de extinción. Esa mejoría, sin embargo, no permite todavía dar por superado el riesgo.

La dirección que tome el incendio durante las próximas horas será determinante. El frente ha avanzado hacia Aznalcóllar, pero los cambios de viento pueden modificar nuevamente su trayectoria y aproximarlo otra vez hacia la zona de El Álamo.

En total, 681 personas permanecen afectadas por medidas preventivas de alejamiento de sus viviendas, según los últimos datos difundidos este miércoles. De ellas, 62 están alojadas en los recursos habilitados: 31 en El Castillo de las Guardas, 26 en el teatro Ruiz Tatay de Zalamea la Real y cinco en un hotel de Valverde del Camino.

El regreso generalizado a las viviendas desalojadas no está previsto durante esta jornada. Solo se contemplan accesos puntuales y controlados para necesidades concretas, como recoger medicamentos o atender animales.

Once carreteras permanecen cerradas por el incendio

La expansión del fuego también continúa afectando a la movilidad entre las provincias de Huelva y Sevilla. Once carreteras permanecen cortadas como consecuencia del incendio y del dispositivo desplegado para combatirlo.

Entre ellas figuran la HU-3106, A-493, HU-5104, HU-4103, HU-6104, SE-6400, HU-6106, SE-6402, SE-5400, SE-538 y HU-6108. En territorio sevillano, la SE-538 está cerrada entre Aznalcóllar y El Madroño, mientras que las restricciones en la SE-6400 y la SE-6402 afectan al entorno de El Madroño y El Castillo de las Guardas.

Las autoridades mantienen la petición de evitar desplazamientos innecesarios por las zonas próximas al incendio para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.

Casi 700 profesionales trabajan para contener los frentes

El incendio continúa bajo Situación Operativa 2 y el dispositivo ronda los 700 efectivos. Durante la noche, los trabajos se concentraron especialmente en los sectores más complicados para contener la propagación y proteger los núcleos próximos al perímetro.

Fuentes coincidentes sitúan el despliegue en torno a los 700 profesionales y destacan que el incendio continúa activo pese a haberse ralentizado su crecimiento.

Uno de los momentos más delicados se produjo alrededor de Berrocal, donde el fuego llegó a aproximarse al núcleo urbano. El trabajo nocturno permitió frenar ese frente y evitar que las llamas afectaran directamente a la localidad.

La meteorología sigue siendo uno de los principales factores de incertidumbre. El operativo intenta aprovechar los momentos en los que el viento favorece el ataque directo y reforzar las labores defensivas cuando las rachas empujan el fuego hacia zonas todavía sin quemar.

Aunque la capacidad de propagación se ha reducido durante los últimos días, el incendio continúa activo y su evolución sigue condicionada por el viento, la vegetación y una orografía que dificulta las labores de extinción.

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