AP-4 entre Sevilla y Cádiz.

El gran cambio de la AP-4 ya está definido: nuevos carriles y un rediseño para reducir los atascos

La AP-4 prepara su mayor transformación para aliviar los atascos entre Sevilla y Las Cabezas

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La AP-4, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Dos Hermanas, Las Cabezas de San Juan y Los Palacios y Villafranca centran un proyecto que pretende cambiar por completo el funcionamiento del principal corredor viario entre Sevilla y Cádiz.

La actuación prevista no se limitará a añadir un tercer carril, sino que incorpora una remodelación integral destinada a reducir los cuellos de botella que se producen en las entradas y salidas de la autopista, uno de los problemas que más afectan a la circulación desde que la vía dejó de ser de peaje en 2020.

Una ampliación pensada para el tramo más saturado de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz

La intervención se concentrará en aproximadamente 35 kilómetros, entre el enlace de la AP-4 con la A-4, a la altura de Dos Hermanas, y el acceso norte de Las Cabezas de San Juan.

Se trata del sector que soporta el mayor volumen de desplazamientos diarios, tanto por los viajes metropolitanos como por el tráfico de largo recorrido que conecta Sevilla con la provincia de Cádiz.

El documento técnico elaborado por el Ministerio plantea adaptar una infraestructura diseñada para una demanda muy inferior a la actual.

El incremento constante de vehículos registrado tras la liberalización del peaje ha cambiado el uso de la autopista, que además de absorber desplazamientos interprovinciales funciona cada vez más como una vía de movilidad cotidiana para miles de conductores.

El proyecto contempla ampliar la capacidad de la carretera, pero también renovar buena parte de sus elementos. La actuación incluye la adaptación de viaductos, pasos superiores, sistemas de drenaje, medianas, barreras de seguridad y señalización, además de nuevas medidas ambientales para minimizar el impacto de las obras.

Nuevos enlaces para reducir los puntos de conflicto en la AP-4

Uno de los aspectos más relevantes del rediseño es la reorganización de varios accesos considerados especialmente conflictivos. Entre ellos figura el gran enlace entre la AP-4 y la A-4 en Dos Hermanas, donde confluyen miles de desplazamientos diarios y una elevada presencia de vehículos pesados.

El objetivo es facilitar las incorporaciones y mejorar la continuidad de los recorridos para disminuir las interferencias entre quienes entran y salen de la autopista.

También están previstas actuaciones en los enlaces de Los Palacios y Villafranca y El Cuervo. Estas obras complementarán proyectos ya aprobados para permitir todos los movimientos entre la AP-4 y la N-4, mejorando la accesibilidad y eliminando maniobras que actualmente obligan a realizar recorridos menos eficientes.

La remodelación de estos accesos se integrará con la ampliación general del corredor para que ambas actuaciones funcionen como un único conjunto.

La planificación responde a una idea que los técnicos consideran prioritaria: buena parte de las retenciones no se producen por falta de carriles en línea recta, sino por las perturbaciones generadas cuando los vehículos reducen la velocidad para incorporarse o abandonar la autopista.

Por ese motivo, la reorganización de los enlaces tendrá un peso similar al de la ampliación de la calzada principal.

Calzadas paralelas para separar los flujos de tráfico

Entre las novedades del proyecto destaca la creación de vías colectoras-distribuidoras, unas calzadas paralelas que permitirán separar el tráfico de paso del que accede a enlaces o áreas de servicio.

Con este sistema, los vehículos que necesiten abandonar la autopista o incorporarse a ella podrán hacerlo fuera de los carriles principales durante parte del recorrido, reduciendo las interferencias con la circulación general.

Estas vías auxiliares se implantarán en distintos puntos del trazado, especialmente junto a las áreas de servicio y en aquellos enlaces donde coinciden numerosos movimientos de entrada y salida.

Según la planificación técnica, esta solución contribuirá a mantener una circulación más uniforme y a disminuir el riesgo de accidentes provocados por frenazos o cambios bruscos de carril.

La ejecución de las obras supondrá además uno de los principales retos del proyecto, ya que la intención es mantener abierta la autopista mientras se desarrollan los trabajos.

La AP-4 constituye uno de los ejes estratégicos del transporte en Andalucía occidental, por lo que las distintas fases deberán compatibilizar la construcción de la nueva infraestructura con el paso diario de miles de vehículos, incluidos numerosos camiones dedicados al transporte de mercancías.

La fecha definitiva para el inicio de las obras dependerá de la evolución de los trámites administrativos y de la futura licitación del proyecto constructivo.

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