El Canal de la Expo 92 se prepara para un gran cambio: hoteles, restaurantes y ocio entran en los planes de Sevilla
El futuro del Canal de la Expo enfrenta a PSOE y PP en Sevilla por los nuevos usos de la Cartuja
El futuro del Canal de los Descubrimientos, uno de los espacios heredados de la Expo 92 en la Cartuja, ha abierto un nuevo enfrentamiento político en Sevilla.
El PSOE acusa al Gobierno municipal del PP y a la Junta de Andalucía de haber dejado deteriorar durante años estos terrenos para facilitar después un cambio de uso que permita implantar hoteles, hostelería y actividades de ocio.
El Ayuntamiento de Sevilla niega esa interpretación y sostiene que la operación pretende recuperar una zona sin actividad e integrarla en el crecimiento de Sevilla TechPark.
Una limpieza prevista para septiembre reactiva la polémica
El último episodio llega después de la adjudicación de unos trabajos de limpieza en el Canal de la Expo que está previsto que comiencen en septiembre.
El concejal socialista Nacho González ha aprovechado esta actuación para cuestionar el tiempo transcurrido antes de intervenir en una zona donde, según su formación, apenas se han acometido trabajos durante los últimos años.
El PSOE asegura que han pasado cinco años desde el último desbroce y señala además la existencia de incendios desde 2024 en el entorno del Auditorio de la Cartuja. Los socialistas describen actualmente el canal como un espacio afectado por la maleza y la acumulación de residuos.
La Junta había sacado a licitación en julio los servicios de desbroce, tala, limpieza y retirada de vegetación y otros residuos, con un presupuesto de 14.701 euros, IVA incluido.
La intervención se produce en un espacio que lleva décadas pendiente de encontrar un uso estable después de la Exposición Universal de 1992.
De suelo para actividades tecnológicas a nuevos usos terciarios
El fondo de la disputa está en el planeamiento. Los terrenos estaban vinculados en el PGOU de 2006 a empresas tecnológicas y servicios avanzados. En abril de 2026, PP y Vox respaldaron en el Pleno municipal el trámite urbanístico que abre la puerta a usos terciarios en el antiguo canal, con la oposición de PSOE y Podemos-IU.
El propio alcalde, José Luis Sanz, había defendido anteriormente la transformación argumentando que permitiría crecer a la zona. Los usos contemplados incluyen actividades hoteleras, hosteleras, comerciales, de oficinas y de ocio.
Para los socialistas, esa decisión supone renunciar a reservar este suelo para ampliar el tejido tecnológico y científico de la Cartuja.
González sostiene que Sevilla pierde así una oportunidad para favorecer actividades de mayor valor añadido y empleos cualificados, y acusa a las administraciones gobernadas por el PP de priorizar las rentabilidades a corto plazo vinculadas al nuevo desarrollo terciario.
El Ayuntamiento niega que la Cartuja se entregue al turismo
El Gobierno municipal ha rechazado las acusaciones. El delegado de Urbanismo, Juan de la Rosa, asegura que es falso que los terrenos hayan sido recalificados con el propósito de entregarlos al turismo y enmarca el proyecto en una estrategia más amplia para recuperar espacios degradados y reforzar Sevilla TechPark.
Según los datos difundidos por el Ayuntamiento, el parque reúne actualmente 557 empresas, genera una actividad económica anual de 4.490 millones de euros y cuenta con 29.500 trabajadores, además de unos 10.000 estudiantes en sus centros formativos.
El Consistorio hispalense argumenta que el recinto está prácticamente sin suelo disponible y necesita tanto nuevos espacios productivos y de investigación como servicios para quienes trabajan, estudian o acuden diariamente a la Cartuja.
La controversia deja así dos modelos enfrentados sobre uno de los últimos grandes espacios pendientes de transformación del recinto de 1992: el PSOE reclama preservar su orientación tecnológica, mientras el Gobierno local defiende combinar el crecimiento empresarial con nuevos servicios y la recuperación urbana del antiguo Canal de los Descubrimientos.